DR ‹ › La victoria de Senegal en la final de la Copa Africana de Naciones contra Marruecos (1‐0 tras prórroga) será recordada no solo por la intensidad del juego, sino también por las controversias que la rodearon antes y después del partido. Una de las más destacadas es el rumor que divide al cuerpo técnico de los Leones de la Teranga: la sospecha de un posible envenenamiento de jugadores senegaleses antes del encuentro. Días después del triunfo continental, Ismail Jakobs, defensor e internacional senegalés, avivó la polémica al afirmar que sospechaba de un envenenamiento que habría afectado a tres de sus compañeros: Krépin Diatta, Ousseynou Niang y Pape Matar Sarr. Jakobs describió escenas «aterradoras», con jugadores desmayándose e incapaces de sostener la cabeza antes del inicio del partido, subrayando que no se trataría de «una intoxicación alimentaria común». No obstante, hasta ahora, no se ha presentado ninguna prueba médica o investigación independiente que confirme estas acusaciones. Ninguna entidad, como la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ni ninguna autoridad sanitaria local, ha emitido resultados que apunten a un ataque químico o intencional contra los jugadores. Idrissa Gana Gueye desmiente los rumores de intoxicación en la #CAN2025: «¡Siempre viajamos con nuestro cocinero. ¡Comíamos bien!» ¿Será que hay que dejar de comer el gri-gri? https://t.co/nfTMsNa2D9 pic.twitter.com/S5pgECc7gc — Limoune ??? (@Bkaytchin) 24 de enero de 2026 Aunque la Federación Senegalesa de Fútbol y algunos jugadores han lanzado acusaciones vagas, otros las han desmentido categóricamente. Idrissa Gana Gueye, pieza clave en el mediocampo, ha rechazado rotundamente el rumor ante los medios senegaleses. Recordó que el equipo contaba con su propio cocinero durante toda la competición y que se supervisaba cuidadosamente su alimentación, descartando así cualquier posibilidad de intoxicación durante su estancia en Marruecos.