Mientras las lluvias torrenciales han provocado la cancelación del partido de clasificación de la Copa Árabe en Catar, así como de encuentros deportivos en Estados Unidos, el calendario de la Copa Africana de Naciones (CAN 2025) que se celebra en Marruecos permanece sin cambios, a pesar de las precipitaciones abundantes y diarias. Los partidos de la fase de grupos revelan otro aspecto organizativo que es la calidad de la infraestructura. DR ‹ › Lejos han quedado los días en que los campos de fútbol se convertían en piscinas durante el Mundial de Clubes de 2014, cuando las esperadas lluvias ponían en evidencia el estado de las infraestructuras. A pocos días del inicio de la Copa Africana de Naciones (CAN 2025), la calidad de los estadios que albergan la 35ª edición del torneo continental en Marruecos ya ha conquistado a reporteros y analistas. Mientras el gran evento futbolístico avanza, la admiración se confirma, incluso bajo lluvias intensas y diarias que no han afectado ni al césped ni al calendario de la fase de grupos. Desde el inicio de la CAN 2025, Marruecos ha experimentado lluvias inéditas tras siete años de una prolongada sequía. Los estadios, preparados para el torneo, han sido reconstruidos o completamente renovados, demostrando la alta calidad de sus instalaciones, empezando por el césped, que ha permanecido intacto bajo el diluvio. Con cerca de 46 mm de lluvia en 24 horas, entre el 23 y el 24 de diciembre, la ciudad de Rabat ha registrado precipitaciones significativas, según la Dirección General de Meteorología (DGM). Durante ese periodo, el partido entre Túnez y Uganda (3-1) se jugó en el Estadio Olímpico sin aplazamientos ni interrupciones, ya que el nivel de juego y la practicabilidad del terreno apenas se vieron afectados. Una técnica innovadora en Marruecos La situación se repitió en la capital durante el partido inaugural entre Marruecos y Comoras en el estadio Príncipe Moulay Abdellah. Este éxito organizativo destaca las ventajas del uso del sistema SubAir para el drenaje del agua bajo el césped. Rachid Haouch, arquitecto, paisajista, urbanista y ex vicepresidente del Consejo Nacional de la Orden de Arquitectos (CNOA), comentó a Yabiladi que la implementación de esta tecnología es una ventaja significativa. En este sentido, califica esta opción como un «punto fuerte» de las infraestructuras deportivas que contribuyen al prestigio del evento celebrado en el país. También ex vicepresidente de la Asociación de Arquitectos Paisajistas de Marruecos y ex miembro de la orden de arquitectos de París, este experto en alta calidad ambiental explicó a nuestra redacción que esta técnica se inspira en prácticas agrícolas antiguas, combinando «drenaje subterráneo y de superficie, mantenimiento mecánico mediante descompactación, cepillado, arenado para airear y mejorar la permeabilidad del suelo, y cuidados específicos con productos biológicos, junto con un riego controlado, luminoterapia, resiembra para gestionar el exceso de agua y eliminación de contaminantes». Este conjunto permite «mantener la salud del césped» y asegurar que el terreno siga siendo practicable a largo plazo. En este sentido, Rachid Haouch detalla que la recuperación de aguas superficiales se lleva a cabo principalmente «mediante un sistema de drenaje subterráneo con tuberías filtrantes bajo zanjas, combinado con un drenaje de superficie en forma de pendientes del 1 al 2%». El agua recolectada se «dirige hacia estanques de retención en forma de lonas de agua, o tanques enterrados para ser reutilizada en el riego», lo que reduce «los costos y el impacto ecológico de estas superficies». Una calidad inédita en los estadios de África Habiendo trabajado en esta técnica desde principios de los años 80 en el Parque de la Villette en Francia, el especialista resalta la importancia de su aplicación en Marruecos. «Es un sistema que permite tanto mantener una superficie de calidad como gestionar mejor los recursos hídricos, que pueden ser tratados, filtrados y reutilizados gracias a un amplio sistema integrado en los bordes del césped», nos comenta. En el estadio Moulay Abdellah, este sistema de drenaje bajo el césped está compuesto por bloques de plástico encajados, que permiten almacenar y filtrar el agua durante las precipitaciones. Con una capacidad para contener entre 600,000 y 1,120,000 litros de agua, esta técnica también facilita la aireación y regulación térmica del césped. Este último, sometido a las normas de rendimiento y homologación de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), combina una composición híbrida de última generación, con césped natural y fibras sintéticas, además de un sistema de LED para el crecimiento del césped. Un sistema único en África.