Giro inesperado en el mundo del fútbol africano: la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha otorgado la victoria de la final de la CAN 2025 a Marruecos en los despachos, tras los incidentes ocurridos durante el encuentro contra Senegal. DR ‹ › Giro inesperado en la final de la CAN 2025. Dos meses después del polémico cierre de la competición continental, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha declarado a Marruecos ganador en los despachos contra Senegal, otorgando una victoria de 3-0 a favor de los Leones del Atlas... sin necesidad de repetir el partido. El núcleo de esta decisión radica en los incidentes ocurridos durante el encuentro y la reclamación presentada por la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF). Al considerar que ciertas normas no fueron respetadas, la entidad marroquí apeló ante la comisión de apelaciones después de una primera decisión de la comisión disciplinaria que consideraron insatisfactoria. Tras revisar el caso, la CAF dio la razón a Marruecos. Los jueces de apelación concluyeron que el comportamiento del equipo senegalés, que abandonó el campo en protesta por un penalti señalado por el árbitro, violó los artículos 82 y 84 del reglamento de la CAN. Consecuencia directa: la final se pierde en los despachos para los Leones de la Teranga, y Marruecos se adjudica la victoria por un marcador de 3-0. Reevaluación de ciertas sanciones Más allá del veredicto principal, la CAF también revisó varios incidentes que marcaron el encuentro. El caso de Ismaël Saibari, primero. El centrocampista marroquí fue declarado culpable de comportamiento antideportivo. Sin embargo, su sanción se aligera: suspendido por dos partidos, uno de ellos con suspensión condicional, finalmente se libra de la multa de 100,000 dólares inicialmente impuesta. Otro punto sensible fue la actitud de los recogepelotas. La CAF confirmó la responsabilidad de la FRMF, aunque redujo la multa a 50,000 dólares. Por otro lado, no hubo clemencia respecto a las interferencias en torno a la zona de asistencia de video (VAR) por parte del equipo senegalés. La multa de 100,000 dólares se mantiene, señal de que la entidad continental considera estos hechos particularmente graves. Finalmente, el uso de láseres, un problema recurrente en los estadios africanos, le valió a la federación marroquí una sanción reducida a 10,000 dólares. Con esta decisión, la CAF cierra un expediente explosivo que ha trascendido ampliamente el ámbito deportivo. Queda por ver si la Federación Senegalesa de Fútbol decidirá impugnar este veredicto ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, en un caso que podría dejar huellas duraderas en las relaciones entre ambas selecciones y también dentro de la CAF. En Casablanca y otras ciudades del Reino, se escucharon bocinazos alrededor de las 22:00 horas.