Una simple declaración no verificada en un programa de televisión desató una tormenta mediática, convirtiendo un rumor infundado sobre Marruecos durante la CAN 1976 en una "verdad" difundida por medios deportivos de referencia. L'Equipe, BeIN Sports, Koora, Goal, todos cayeron en la trampa del sensacionalismo en detrimento del periodismo. DR ‹ › Todo comenzó en un plató de televisión y rápidamente se propagó por las columnas de destacados medios deportivos. Al día siguiente de la final de la CAN 2025, en France 24, el comentarista camerunés Rémy Ngono afirmó que Marruecos había abandonado temporalmente el campo durante un partido contra Guinea en la Copa Africana de Naciones de 1976. Una declaración sin respaldo documental que inicialmente pasó desapercibida en las redes sociales. Sin embargo, el contexto actual sirvió como catalizador. El 17 de marzo de 2026, la decisión del jurado de apelación de la Confederación Africana de Fútbol, que sancionó a Senegal y otorgó la victoria a Marruecos en los despachos, reavivó viejas tensiones. La historia de 1976 encontró un terreno fértil, alimentando una narrativa conocida: la del precedente histórico utilizado para justificar el presente. L'Equipe critica el periodismo El 18 de marzo, L'Equipe, el prestigioso diario deportivo francés, publicó un artículo que recogía esta alegación sin verificar ni contextualizar históricamente. El impacto fue inmediato: el rumor pasó de ser una declaración aislada a convertirse en "información" validada por un medio de referencia. Tras nuestro artículo Desintox, L'Equipe retiró discretamente la sección sobre el falso rumor del partido Marruecos-Guinea sin emitir una corrección. Una práctica que revela serias deficiencias deontológicas y falta de respeto hacia sus lectores. Segunda ola: el frenesí transnacional El 20 de marzo, beIN Sports fue un paso más allá. El medio difundió una nueva versión del rumor, esta vez respaldada por una supuesta fuente institucional: la Agencia de Noticias de Nigeria. Según este despacho, Guinea estaría considerando reclamar, cincuenta años después, el título continental de 1976. No hay evidencia de tal iniciativa por parte de la federación guineana. Sin embargo, el respaldo de una "agencia de prensa" le confiere una apariencia de seriedad, y beIN Sports refuerza esta credibilidad. Así, el rumor inicial se transforma en un fenómeno global. Tercer círculo: el ecosistema del clic En esta línea, el medio deportivo Kooora entra en escena. Este sitio, que se autodenomina el principal portal árabe de fútbol, retomó la información basándose en AfricaSoccer, un sitio que mezcla contenido editorial con afiliación a apuestas deportivas. Kooora es conocido principalmente por ofrecer resultados en tiempo real y estadísticas detalladas de diversas ligas. Sin embargo, más allá de la actualidad deportiva, el sitio funciona como un agregador de fuentes diversas sin una verificación real, cayendo en el sensacionalismo y reciclando rumores no confirmados. La estupidez artificial en piloto automático El 21 de marzo, Goal.com se suma a la historia. Este sitio multilingüe especializado en fútbol es una auténtica fábrica de contenido. Recientemente, la empresa decidió prescindir de sus periodistas y adoptar un modelo de producción automatizado con un uso intensivo de inteligencia artificial, como reveló la periodista Ambre Godillon. En este contexto, la noticia falsa de la agencia de prensa nigeriana fue reescrita por la IA y traducida automáticamente a varios idiomas sin ninguna verificación humana. Todo este proceso revela un fracaso periodístico mayúsculo. Ningún periodista deportivo investigó en los archivos o contactó a la Federación Guineana. No existen imágenes, reportes de partidos ni testimonios que corroboren una supuesta retirada del equipo marroquí en 1976. En cuestión de horas, una declaración aislada se convirtió en un "hecho histórico" repetido en cadena. La génesis de este rumor ilustra las derivas de un ecosistema mediático donde la velocidad prima sobre la verificación, donde un comentario en un plató se convierte en noticia, y donde la credibilidad se transmite por simple proximidad entre logotipos. Un rumor no necesita ser verdadero para existir. Solo necesita ser repetido en masa. Y, como respuesta al titular en portada de L'Equipe que se burla de África: ¡en la carrera por el clic, todos somos perdedores!