Ante el creciente consumo de bebidas energéticas entre los adolescentes marroquíes, el Observatorio Marroquí para la Protección del Consumidor ha dado la voz de alarma. Entre los riesgos para la salud física y mental, la organización insta a las autoridades a restringir la venta de estos productos a menores y a concienciar a las familias sobre sus peligros. DR ‹ › En época de exámenes, durante las salidas con amigos los fines de semana o antes de practicar deporte, muchos adolescentes optan por las bebidas energéticas con la intención de mejorar su concentración, aumentar su rendimiento o combatir el cansancio tras noches de desvelo. Estas bebidas enlatadas, a menudo cargadas de cafeína, taurina y azúcar, se promocionan como fuentes rápidas de energía. No obstante, el creciente consumo de estas bebidas entre adolescentes e incluso niños más pequeños está generando preocupación en Marruecos. El Observatorio Marroquí para la Protección del Consumidor ha lanzado un llamado urgente a las autoridades y a las familias, según un comunicado publicado esta semana. La asociación solicita que se impongan «restricciones a la venta de bebidas energéticas a menores de 18 años», citando serios riesgos para la salud física y mental. Por su parte, los fabricantes de estas bebidas aseguran que cumplen con las normativas vigentes y recomiendan un consumo moderado de sus productos. Sin embargo, el observatorio considera insuficiente esta postura y aboga por una regulación más estricta. Propone, en particular, la obligatoriedad de «advertencias claras en los envases», según declaró su presidente, Hassan Ait Ali, a Yabiladi este jueves. También destacó la necesidad de «campañas nacionales de concienciación en escuelas y hogares», así como de investigaciones adicionales sobre los hábitos de consumo y su impacto. El observatorio también exhorta a las familias a asumir sus responsabilidades. Ait Ali insistió en que deben evitar proporcionar estas bebidas a los adolescentes y animó a los padres a «educar a los niños sobre los riesgos» y a promover alternativas más saludables como el agua y los jugos naturales. Subrayó, además, la importancia de vigilar el consumo y de «leer atentamente las etiquetas de los productos». ¿Cuáles son los riesgos para la salud? Más allá del debate regulatorio, los profesionales de la salud también están en alerta. Contactado por Yabiladi, Tayeb Hamdi, médico y especialista en políticas de salud, explicó que estas bebidas están diseñadas para «estimular el cuerpo y proporcionar energía más allá de su nivel natural», principalmente gracias a las altas dosis de cafeína. «Ahí radica el peligro, especialmente para los adolescentes», advirtió. El consumo excesivo de cafeína, señaló, puede causar «ansiedad, agitación, aumento del ritmo cardíaco y una presión arterial más alta», y en casos más graves, «problemas cardíacos, e incluso ataques cardíacos». Los riesgos son particularmente significativos para los jóvenes, ya que «el cerebro aún está en fase de desarrollo... hasta los 25 años». Además de los efectos cardiovasculares y neurológicos, las bebidas energéticas también pueden aumentar el riesgo de deshidratación, especialmente en climas cálidos, mientras que su alto contenido de azúcar contribuye a «la obesidad y las caries dentales». El Dr. Hamdi advirtió a las familias que estos productos pueden «afectar negativamente el desarrollo cerebral a largo plazo», instando a volver a hábitos más seguros. «La prioridad siempre debe ser beber agua», concluyó. Varios países europeos ya han adoptado medidas restrictivas, como la limitación de la venta a menores, ante el aumento del consumo entre adolescentes. Hasta el momento, no se ha hecho ningún anuncio oficial por parte de las autoridades sanitarias marroquíes respecto a un posible endurecimiento de la regulación.