A partir de 2026, todas las empresas en Marruecos deberán acogerse al régimen del Seguro de Enfermedad Obligatorio (AMO), gestionado por la CNSS. Aquellas que hasta ahora ofrecían un seguro privado a sus empleados tendrán que cotizar al AMO, sin excepción. La ley aún está en manos de los diputados, pero se espera su aprobación antes de fin de año, según una fuente cercana a la Autoridad de Control de Seguros y de la Previsión Social (ACAPS) citada por Les Inspirations ECO. Las más afectadas serán las grandes empresas agrupadas bajo el nombre «Afiliados 114». Hasta ahora, se beneficiaban de un régimen particular que les permitía cubrir a sus empleados a través de compañías privadas. Estas estructuras representan solo el 1% de los afiliados a la CNSS, pero aportan el 31% de los salarios declarados. Sus empleados perciben en promedio más del doble del salario de otros asegurados. Por lo tanto, su inclusión en el régimen público tendrá un impacto significativo en la financiación global. Las mutuas no desaparecerán. Los empleadores podrán mantenerlas, pero como cobertura complementaria. Esta elección tendrá un costo: deberán acumular las cotizaciones. Para los empleados, el cambio no será insignificante. Muchos se beneficiaban de una cobertura casi total de sus gastos de salud. En el AMO, el reembolso ronda el 79%, basándose en una tarifa generalmente inferior a los precios reales. El punto fuerte del AMO sigue siendo su cobertura de enfermedades crónicas. En 2023, más de la mitad de los gastos de salud se dedicaron a ello. El costo promedio de un paciente con una enfermedad de larga duración superaba los 15,000 dirhams. La transferencia de las grandes empresas a este régimen podría aliviar la presión financiera. Por parte de las aseguradoras, se espera una reorganización. Tendrán que adaptar su oferta, apostar por el seguro de salud complementario y fortalecer los vínculos con la CNSS. Ya se está considerando la idea de una ventanilla única digital para simplificar los trámites. Para los empleados y los empleadores, esta reforma pone fin a una excepción que duraba años. Y para Marruecos, es una forma de poner a todas las empresas bajo las mismas reglas.