Este año, el cultivo de aguacate en Marruecos ha sufrido un duro golpe debido a dos olas de calor consecutivas. Según declaraciones recogidas por Fresh Plaza, Ahmed Boulejd, director general de Almacén Frigorífico Lexus, afirmó: «He visitado varias explotaciones y conversado con productores en diferentes regiones. Los daños son reales y significativos, con pérdidas estimadas en alrededor de 80,000 toneladas.» No obstante, aseguró que no habrá escasez, ya que los volúmenes finales deberían ser comparables a los del año pasado, o ligeramente inferiores, entre 95,000 y 100,000 toneladas. Esta estabilidad se debe a las nuevas plantaciones establecidas hace dos o tres años, que están comenzando a producir. Boulejd también destacó las disparidades geográficas de las pérdidas en Marruecos: «No creo que los responsables de la Asociación de Productores de Aguacates de la región de Gharb exageren las pérdidas; han sido los más afectados, principalmente por la ubicación de sus fincas. Además, los aguacateros de esta región son a menudo más antiguos, algunos con más de diez años, lo que los hace más vulnerables a las olas de calor. En cambio, las explotaciones cercanas a la costa o en la región de Larache han sido menos afectadas.» Acusó a los intermediarios de inflar las cifras de las pérdidas, «aprovechando las olas de calor para presionar sobre los precios y aumentarlos. Tienen interés en que los agricultores retrasen la cosecha para crear tensión en el mercado y aumentar sus márgenes de beneficio.» Boulejd no descartó la posibilidad de un inicio de campaña con precios más altos que el año anterior. «A pesar de la disponibilidad del fruto, (...) ya observamos incrementos del 15% al 20% en el precio por kilogramo en el árbol en comparación con el mismo período del año pasado. Las pérdidas sufridas por los productores y la presión que enfrentan explican este aumento. Sin embargo, una vez que la campaña se lance oficialmente, el mercado debería estabilizarse.»