El internacional marroquí Azzedine Ounahi brilló con el Girona el sábado durante la décima jornada de La Liga, consolidando su regreso a la forma y su creciente importancia en el club catalán. Entró al campo en el minuto 59, cuando el Girona iba perdiendo 2-0 frente al Real Oviedo. Ounahi transformó el partido al marcar un gol espectacular y provocar el segundo penalti para su equipo, lo que permitió a los catalanes lograr un emocionante empate 3-3. «El centrocampista marroquí tuvo una actuación sobresaliente, destacándose con un gol y un penalti provocado, ofreciendo al equipo la oportunidad de igualar el marcador», subrayó el entrenador Míchel Sánchez al concluir el encuentro. Llegado este verano desde el Olympique de Marsella, Ounahi ya había mostrado su talento en sus primeras apariciones con el Girona en La Liga. Fichado tras su destacada actuación con los Leones del Atlas en el Mundial 2022, el centrocampista marroquí no encontró la continuidad deseada en Francia y fue cedido la temporada pasada al Panathinaikos, donde anotó cinco goles y dio siete asistencias en 35 partidos. Durante su presentación oficial en el estadio de Montilivi, Ounahi confesó que jugar en La Liga era un sueño de infancia y prometió aportar mucho al Girona una vez que estuviera al 100 % físicamente, una promesa que ya empieza a cumplir.