Concebida como un marco de intercambio y ajustes permanentes para mantener una cooperación bilateral de calidad, la 15ª sesión de la Gran Comisión Mixta entre Marruecos y Senegal se celebró este lunes en Rabat, bajo la presidencia de los jefes de gobierno de ambos países. En esta ocasión, las dos partes fortalecieron los lazos en áreas de interés común a través de 17 acuerdos. DR ‹ › En un evento que representa un hito en las relaciones entre Marruecos y Senegal, la 15ª sesión de la Gran Comisión Mixta, celebrada este lunes en Rabat, concluyó con la firma de 17 acuerdos que abarcan áreas clave como equipamiento, política, educación superior y economía. Además, se firmaron un acta y un comunicado conjunto. El jefe del gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, junto a su homólogo senegalés, Ousmane Sonko, inauguraron el encuentro subrayando «los vínculos culturales y humanos que han caracterizado las relaciones históricas entre nuestros dos países a lo largo de los siglos, fruto de una larga historia de fraternidad». Estos lazos, con sus dimensiones humanas y económicas, se han fortalecido a través de rutas comerciales regionales que han sido esenciales para este acercamiento, destacó Akhannouch. Esta dinámica ha convertido la relación entre Marruecos y Senegal en un vínculo duradero y no meramente ocasional. «A esto se suma la dimensión religiosa y espiritual, que constituye uno de los pilares de estas relaciones», explicó. «La institución del Comendador de los Creyentes y las órdenes sufíes, especialmente las asociadas a la tariqa Tijaniyya, han tenido un papel central en los vínculos culturales entre nuestros dos países», recordó, mencionando las ocho visitas realizadas hasta ahora por el rey Mohammed VI a Senegal. Una cooperación enriquecida por el apoyo político En esta misma línea, el jefe del ejecutivo recordó que Marruecos y Senegal están unidos por más de 140 acuerdos de cooperación. «Nuestra reunión de hoy se inscribe en esta dinámica continua y ofrece una nueva oportunidad para evaluar los avances logrados en nuestra cooperación bilateral desde la última sesión, lo que nos permite alcanzar un desarrollo compartido y enfrentar los desafíos comunes», declaró Akhannouch. Según él, el periodo entre las dos sesiones estuvo marcado por la implementación de numerosos programas sectoriales. Además de la organización de un foro económico al margen de esta sesión, la reunión fue la ocasión para «dar un nuevo impulso a las relaciones bilaterales entre los actores económicos marroquíes y senegaleses, especialmente mediante la firma de una serie de acuerdos que cubren sectores prioritarios». En este contexto, Aziz Akhannouch destacó el interés del rey Mohammed VI en la iniciativa estratégica destinada a facilitar el acceso al océano Atlántico para los países del Sahel. Se trata de «convertir el Atlántico africano en un marco geopolítico que ofrezca importantes oportunidades de integración y cooperación entre los Estados miembros en áreas como el medio ambiente, la seguridad alimentaria, la salud, la energía, la logística, la puesta en común de recursos y el intercambio de experiencia». Akhannouch también resaltó el gasoducto transatlántico africano que conecta Nigeria con Marruecos, como «un símbolo de la cooperación Sur-Sur, en la cual Senegal desempeña indiscutiblemente un papel central». En otro ámbito, elogió el apoyo de Senegal «dentro de las organizaciones continentales e internacionales, a la causa nacional de Marruecos en favor de su integridad territorial, a su soberanía sobre el Sahara, así como a la iniciativa de autonomía propuesta por el reino y aprobada por la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, considerada como la única solución a esta disputa regional». Una estabilidad de la cooperación más allá de las circunstancias Por su parte, el Primer Ministro senegalés, Ousmane Sonko, elogió la calidad de las relaciones entre Dakar y Rabat, expresando que estaba «particularmente conmovido por la organización excepcional en torno a esta visita». Según él, la amistad entre los dos países refleja «una historia que reafirma el papel y el lugar del deporte para crear sinergias entre ambos Estados», en un contexto en el que Marruecos acogió la 35ª edición de la Copa Africana de Naciones (CAN 2025). Más allá de las emociones que suscita el deporte y sobre todo el fútbol, indicó que los lazos entre Marruecos y Senegal son más profundos y se desarrollan en varios sectores. Involucran a estudiantes y empresarios, sobre la base de una confianza política y una dinámica históricamente arraigada. «No se trata, por tanto, de un viaje de apaciguamiento, sino de confirmación (...) Es necesario que la amistad senegalo-marroquí esté asegurada», declaró el Primer Ministro senegalés. En este sentido, Ousmane Sonko destacó «el vínculo entre dos naciones que se respetan, se reconocen y se proyectan juntas». «Es también la manifestación de la ambición compartida de nuestros dos Estados, de consolidar asociaciones estratégicas, con una voluntad común de diversificarlas», afirmó. Haciendo eco al discurso de su homólogo marroquí, Sonko elogió la dinámica de esta comisión capaz de ampliar la cooperación con la firma de instrumentos jurídicos, con el fin de «trabajar por la prosperidad de ambos Estados».