DR ‹ › La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) ha acogido con alivio la decisión de la comisión de disciplina de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) tras la tumultuosa final de la CAN 2025 contra Marruecos. En Dakar, se temían sanciones más severas, por lo que el veredicto ha sido recibido positivamente. En un comunicado emitido el sábado, la FSF declaró haber «tomado nota oficialmente de la decisión DC23315 emitida el 28 de enero de 2026 por el Jurado Disciplinario de la CAF». Tras analizar el fallo, la federación decidió no apelar, lo que indica una satisfacción moderada con el resultado del caso. Así, ha «notificado a la instancia continental su intención de no apelar las sanciones deportivas y financieras impuestas en su contra». Esta decisión también se extiende a las sanciones individuales impuestas al seleccionador Pape Bouna Thiaw y a los jugadores Ismaïla Sarr e Iliman Cheikh Baroy Ndiaye. En cumplimiento del artículo 91.4 del Código Disciplinario de la CAF, la FSF subraya que «asume la responsabilidad financiera total de las multas impuestas a su asociación, a su cuerpo técnico y a sus jugadores». Aunque no impugna la decisión, la Federación Senegalesa reafirma su línea de conducta. Destaca su «determinación de defender sus derechos e intereses legítimos dentro de los órganos de gobierno del fútbol», asegurando que actuará «en estricto cumplimiento de sus obligaciones estatutarias», y en favor «de la integridad del juego y del prestigio del fútbol africano». Este tono conciliador refleja principalmente un alivio: la FSF evita una escalada disciplinaria tras una final que había empañado la imagen de la competición, marcada por la retirada del seleccionador y varios jugadores, además de la invasión del campo por numerosos aficionados senegaleses.