La gloriosa victoria de la batalla de Anoual en 1921 no se olvida, al igual que los miles de víctimas asesinadas por gases químicos, generosamente proporcionados a España por sus dos aliados: Francia y Alemania. Un crimen contra la humanidad que sigue impune. En 1921, nueve años después de que se instaurara el protectorado, España aún no había logrado afianzar su dominio en el norte de Marruecos. El 21 de julio de ese año, las fuerzas de resistencia comandadas por Abdelkrim El Khattabi propinaron una severa derrota al ejército español. Durante los 18 días de combates, las tropas bajo el mando del general Manuel Fernández Silvestre fueron superadas por la ferocidad de los enfrentamientos, resultando en la muerte de 10,000 soldados a manos de los rifeños. El general fue reportado como desaparecido, aunque la versión oficial en Madrid sugería que se había suicidado. Hasta hoy, su cuerpo sigue sin aparecer. Una lección para los movimientos guerrilleros Esta debacle militar, conocida en España como el «Desastre de Anual», se ha convertido en un término común en los libros de historia y ampliamente difundido por los medios de comunicación. Pero más allá de eso, Anual ofreció una lección invaluable para los movimientos guerrilleros en África y Asia: la superioridad numérica y el armamento avanzado ya no garantizaban la victoria. Anual permitió a los rifeños modernizar su arsenal sin gastar un solo dirham. Según Azzedine El Khattabi en su libro «Abdelkrim El Khattabi: un líder nacionalista», el botín fue considerable: «20,000 fusiles, 400 ametralladoras, 129 cañones, un millón de cartuchos y un número importante de camiones y coches». En total, los rifeños se apoderaron de 100 posiciones militares. Cuando Francia negociaba con El Khattabi El éxito de Anual frente a un ejército regular tuvo un impacto significativo en la escena internacional. La prensa, especialmente la de izquierda, comenzó a interesarse por la guerra del Rif. El gobierno francés de la época, temeroso de un enfrentamiento directo con los rifeños, inició negociaciones de paz con Abdelkrim El Khattabi, a pesar de la oposición del mariscal Pétain, quien abogaba por una solución militar. Estas negociaciones culminaron en las conversaciones de Uxda el 9 de abril de 1925, un episodio poco conocido del conflicto. Sin embargo, apenas tres semanas después, el 6 de mayo de 1925, las negociaciones fracasaron. Tras este breve intento de «paz», El Khattabi retomó sus planes, ordenando a sus tropas atacar posiciones controladas por los franceses, logrando también una victoria contra las fuerzas del mariscal Lyautey. Un crimen contra la humanidad que sigue impune Casi un siglo después de la batalla de Anual, el recuerdo del uso masivo de gases químicos por parte del ejército español sigue vivo en la memoria de los rifeños. Grandes cantidades de este letal producto fueron suministradas por Francia y Alemania para exterminar a la población rifeña. ONG locales afirman que la región ostenta el triste récord de marroquíes afectados por cáncer. Mientras tanto, los gobiernos marroquíes mantienen un preocupante silencio sobre esta cuestión. Aunque ocasionalmente se ven obligados a responder a preguntas de parlamentarios, el silencio prevalece. El 16 de julio de 2012, Saadeddine El Othmani, entonces ministro de Asuntos Exteriores, anunció que Rabat planeaba invitar a Madrid a abrir un diálogo sobre el uso de gases químicos por parte del ejército español durante la guerra del Rif (1921-1926). El miembro del PJD se mostró convencido de que España «no se opondrá a tal iniciativa», que, según sus palabras, «se enmarca en el acuerdo estratégico entre ambos países». Desde entonces, el tema ha caído en el olvido.