La neurocirujana marroquí Joudia Touri está en competencia por un lugar a bordo del cohete New Shepard de Blue Origin, gracias al programa SERA, que ofrece vuelos suborbitales a ciudadanos de países poco representados en este ámbito. A sus 31 años, ve esta misión tanto como un sueño de infancia que se hace realidad como una oportunidad para vincular su trabajo en medicina con la exploración espacial, mientras lleva la bandera de Marruecos. Los sueños de las mujeres marroquíes no se detienen en el cielo; se extienden hasta el espacio. Joudia Touri, una neurocirujana de 31 años oriunda de Rabat, ha aceptado este desafío al ser una de las tres compatriotas en competencia dentro del programa de la Space Exploration & Research Agency (SERA). Este programa, en colaboración con Blue Origin, ofrece vuelos suborbitales a bordo del cohete New Shepard a ciudadanos de países con poca o ninguna presencia en el ámbito espacial. Seis plazas están disponibles a nivel mundial, y Joudia compite por una de las cinco reservadas para ciudadanos de naciones poco conocidas por tener astronautas. Para la joven belga-marroquí, esto es «más que un simple sueño de infancia hecho realidad». En conversación con Yabiladi, menciona que es una manera de conectar su trabajo en medicina con las posibilidades de la exploración espacial. Medicina y espacio: Una pasión compartida Graduada de la Universidad Católica de Lovaina en Bruselas, Joudia ha soñado con explorar el espacio desde mucho antes de elegir la medicina. «Fue primero un sueño de siempre», dice. «Cuando llegó el momento de elegir mi carrera después del bachillerato, ir al espacio parecía inalcanzable, así que elegí la medicina, otra de mis pasiones», recuerda. Aunque su sueño de explorar los cielos se haya pospuesto, encontró otro campo por conquistar: el cerebro humano. «La neurocirugía me permitió unir dos centros de interés: mi fascinación por el cerebro como elemento central de control de nuestro ser y de quiénes somos, con el aspecto muy concreto y práctico de la cirugía», explicó. El camino ha sido «intenso y exigente», pero le ha enseñado disciplina, resiliencia y «el valor de asociar el rigor científico con la compasión humana». Hoy, practicando la neurocirugía en Rabat, está feliz de haber elegido este camino. Con el programa SERA, su sueño de conquistar el espacio cobra vida. Se siente bien preparada para ello, como profesional que ha desarrollado una buena comprensión del cerebro. «La literatura científica sobre el espacio y la salud se desarrolla rápidamente. Ahora sabemos que los viajes espaciales provocan cambios profundos en el cuerpo humano, desde el cerebro hasta los sistemas cardiovascular y musculoesquelético», dice. Por eso considera que «la exploración espacial y la exploración de la salud son inseparables». En este sentido, Joudia destaca cuestiones urgentes: «¿Cómo prevenir problemas de salud para hacer los vuelos espaciales de larga duración más seguros? ¿Cómo desarrollar contramedidas eficaces? ¿Y cómo tratar problemas médicos o incluso quirúrgicos en el espacio?» Como neurocirujana, ve el cerebro y el sistema nervioso como centrales en esta reflexión. La medicina y las neurociencias, insiste, tienen «un papel crucial que desempeñar a medida que la humanidad se adentra más en el espacio», especialmente con el auge del turismo espacial. Mujeres y representación en la exploración espacial Para Joudia, ser una de las pocas marroquíes en competir por un lugar en un vuelo espacial es motivo de orgullo. Según ella, «tener éxito en esta empresa significaría llevar la bandera de mi país en un ámbito donde aún no ha estado representado». Pero este orgullo, añade, viene acompañado de una responsabilidad: «Creo que todos debemos ir más allá y abrir el camino para nuestros compatriotas, sea cual sea el campo en el que nos encontremos.» En particular, como mujer, la representación importa. «La participación debe seguir creciendo», dice. «Mi sueño del espacio no es solo personal, sino también colectivo: se trata de ampliar el campo de posibilidades para Marruecos, para las mujeres y para las generaciones futuras.» Joudia Touri La profesional no oculta su entusiasmo: «Es un breve viaje al espacio, ¡pero un viaje al fin y al cabo!» El programa de la misión propone que la tripulación seleccionada realice experimentos científicos en órbita, sin más detalles. A la espera de saber más, Joudia se declara «abierta a redirigir progresivamente algunos de [sus] esfuerzos hacia la investigación que vincule las neurociencias o la neurocirugía con el espacio». Mientras tanto, espera asegurarse un lugar en este periplo cósmico. De lo contrario, dice, «aspira a inspirar a otros a dar este paso y a dar visibilidad al potencial de Marruecos en la exploración espacial».