Amina Belkhayat, una joven estudiante de ingeniería mecánica de Casablanca, tiene la ambición de convertirse en la primera marroquí en viajar al espacio gracias al concurso organizado por la Space Exploration & Research Agency en colaboración con Blue Origin. A sus 22 años, espera conseguir un lugar a bordo del cohete New Shepard, mientras trabaja para concienciar a sus compatriotas sobre la exploración espacial a través de su plataforma Space Darija. ¿Y si la primera marroquí en explorar el espacio fuera una joven de Casablanca? Ese es el sueño de Amina Belkhayat, estudiante de máster en ingeniería mecánica, quien trabaja arduamente para hacerlo realidad. A sus 22 años, esta joven ambiciosa aspira a formar parte de la tripulación del cohete New Shepard de Blue Origin. Este concurso es organizado por la Space Exploration & Research Agency (SERA), en colaboración con Blue Origin, la compañía espacial estadounidense fundada por Jeff Bezos. SERA tiene como misión hacer los viajes espaciales más accesibles e inclusivos. Así, Amina competirá con otros apasionados del espacio para obtener un asiento en el vuelo suborbital de New Shepard. El programa ofrece seis plazas al público mundial, de las cuales cinco están reservadas para ciudadanos de países con pocos o ningún astronauta, brindando a Amina una oportunidad única. «Los participantes acumulan puntos, llamados SpaceDust, gracias a su compromiso, sus proyectos y sus acciones de sensibilización», explicó Amina a Yabiladi este jueves. «Luego, habrá una votación comunitaria, haciendo el proceso aún más interactivo y participativo», precisó, alimentando la esperanza de convertirse en la primera marroquí en viajar al espacio. Una pasión por el espacio desde siempre Para Amina, participar en este programa es solo un paso hacia su objetivo final: «contribuir al sector espacial». Su sueño tiene raíces en una fascinación de larga data por el espacio. «Comenzó cuando era niña», recuerda. Amina pasaba horas observando las estrellas, preguntándose qué se escondía más allá. Su padre alimentó esta curiosidad, recordándole a menudo que «el cielo es tu único límite». «Esta mentalidad me enseñó que los sueños valen la pena ser perseguidos», declaró. Para Amina, eso significaba tomar medidas concretas. Primero estudió física en la Universidad Cadi Ayyad de Marrakech, que considera «la base para entender el universo y las leyes que hacen posible la exploración espacial». Luego continuó con ingeniería mecánica en la Universidad Hassan II de Casablanca, «no como un destino final, sino como un camino para acercarme al espacio». Space Darija para sensibilizar a los marroquíes sobre el espacio Paralelamente, Amina también se interesa por la ciencia de datos, un campo crucial para la exploración espacial porque ayuda a «guiar las decisiones y la innovación», explicó. Este interés la llevó a realizar una encuesta entre estudiantes marroquíes, revelando que la conciencia sobre el espacio en el país es muy limitada. La encuesta, que incluyó a unos 150 participantes, arrojó resultados sorprendentes: alrededor del 72 % no conocía Crew Dragon, la nave espacial de SpaceX, y el 61 % desconocía los objetivos de la misión Artemis de la NASA. Para Amina, esto demuestra que la información sobre los proyectos espaciales llega poco a los estudiantes marroquíes. «Así como los jóvenes siguen las últimas noticias del fútbol, creo que también deberían estar informados de lo que sucede en el espacio, porque es parte de nuestro futuro», insiste. Para llenar este vacío, ha creado Space Darija, en YouTube e Instagram, donde comparte videos en árabe marroquí explicando hechos y desarrollos recientes de la exploración espacial. «Mi objetivo es despertar la curiosidad y mostrar que el espacio no es un sueño lejano, sino un campo que también nos concierne y donde Marruecos tiene un papel que desempeñar», declaró. Las respuestas han sido muy alentadoras: «Los jóvenes marroquíes han encontrado los temas interesantes y me han animado a continuar con Space Darija». Plantas medicinales para astronautas más saludables Además de sus estudios, proyectos espaciales y acciones de sensibilización, Amina se interesa particularmente por la seguridad alimentaria en el espacio, lo que comen los astronautas durante las misiones y cómo garantizar que su alimentación satisfaga las necesidades de salud y rendimiento a largo plazo. Su investigación se centra en el papel de las «plantas medicinales en los sistemas alimentarios» para las misiones espaciales de larga duración. «Los astronautas no pueden conformarse con comidas empaquetadas. Los nutrientes se degradan con el tiempo, y comer la misma comida todos los días afecta el ánimo», explicó Amina. Cree que las plantas medicinales podrían proporcionar nutrientes frescos y beneficios naturales para la salud de los astronautas, además de ofrecer consuelo gracias a sabores y aromas familiares. Pero la solución no está exenta de desafíos. Cultivar y conservar plantas en el espacio es complejo. Según Amina, las plantas «se comportan de manera diferente en microgravedad, los recursos como el agua y la energía son limitados, y debemos asegurar que sus propiedades sigan siendo efectivas durante la misión». También cree que Marruecos podría jugar un papel en estas soluciones. «Con una fuerte experiencia en agricultura e industrias alimentarias, cultivos adaptados al agua limitada, y el Sahara como laboratorio natural alimentado por energía solar, el país está naturalmente posicionado para contribuir a la AFIS—Agricultura e Industria Alimentaria para el Espacio», destacó. Un ecosistema espacial Pero para contribuir plenamente al futuro de la exploración espacial, Marruecos necesita su propia agencia espacial, otro gran objetivo para la joven marroquí. Ella sostiene que tal agencia permitiría al Reino «federar las iniciativas, coordinar la investigación y la industria, y crear un ecosistema nacional». De ahí, podrían surgir otras iniciativas: un puerto espacial como sitio de lanzamiento estratégico, una escuela espacial que ofrezca disciplinas como ingeniería aeroespacial, bioastronáutica, medicina espacial, ciencias planetarias y arquitectura espacial, e incluso una Ciudad del Espacio marroquí, un centro dedicado a la educación, la cultura y la innovación. Amina está decidida a participar en la construcción de este ecosistema nacional de investigación y desarrollo espacial. Pero primero, quiere ir al espacio. «Lo veo como el comienzo de un viaje mucho más grande», declaró.