Las recientes actualizaciones sobre el proyecto que busca conectar España y Marruecos indican que la construcción de un túnel submarino a través del estrecho de Gibraltar es tecnológicamente viable. La empresa alemana Herrenknecht, líder mundial en perforación de túneles, ha completado un estudio de viabilidad que confirma que, aunque la infraestructura es extremadamente compleja, su realización es posible. Encargado por la Sociedad Española de Estudios para la Comunicación Fija a través del Estrecho de Gibraltar (Secegsa), el informe representa un hito significativo para un proyecto que ha sido objeto de estudio durante más de cincuenta años. Según Vozpópuli, el gobierno español está preparando el terreno para una licitación que podría llevarse a cabo después de junio de 2026, momento en el que el proyecto preliminar de 2007 deberá ser revisado. Se espera que España y Marruecos tomen una decisión final en 2027 sobre la construcción de un túnel exploratorio inicial, según añade el periódico. Mientras tanto, delegaciones de la Secegsa y de la Sociedad Nacional de Estudios del Estrecho (SNED) de Marruecos visitaron recientemente Noruega para examinar el túnel Rogfast, el proyecto más profundo de su tipo en el mundo. Actualmente, se están realizando estudios sísmicos y del fondo marino, en colaboración con el Servicio Geológico de los Estados Unidos. Las conclusiones de Herrenknecht indican que las capacidades de ingeniería modernas pueden respaldar el desarrollo del túnel, destacando avances tecnológicos significativos desde principios de los años 2000. Sin embargo, también subrayan los desafíos logísticos y financieros que implica el proyecto. La empresa alemana estima que la fase exploratoria podría durar entre 6 y 9 años, con aproximadamente 40 de los 65 kilómetros bajo territorio español, entre Vejer de la Frontera y Tarifa, conectándose a la línea ferroviaria Cádiz-Sevilla. El presupuesto total para la sección española superaría los 8.500 millones de euros, parte de los cuales podría provenir de la Unión Europea. Concebido por primera vez en el siglo XIX y formalizado en un acuerdo bilateral en 1979, el proyecto ha retomado impulso bajo el gobierno de Pedro Sánchez, con nuevas asignaciones que superan los 2 millones de euros provenientes de los fondos de recuperación de la UE.