Marine Le Pen, exlíder del Rassemblement National, no se presentó a la audiencia de su juicio por «injuria pública por motivos de origen, etnia, nación, raza o religión». La sesión tuvo lugar el pasado lunes en la decimoséptima sala del tribunal correccional de París, con la presencia de su abogado. Frente a él, la demandante Yasmine Ouirhane, reconocida como Joven Europea del Año en 2019 por la fundación Schwarzkopf, acudió para confrontar la versión de la figura del partido de extrema derecha. En el pasado, la joven marroquí-italiana fue objeto de críticas por llevar velo, aunque ya no lo hace. Mientras estudiaba en Sciences Po Bordeaux, Yasmine Ouirhane fue señalada por Marine Le Pen, quien la asoció con «el islam radical». La demandante denunció «la violencia de esta esencialización», de la cual asegura aún tener «secuelas». Durante la audiencia, Ouirhane declaró a Mediapart haber sido «comparada con Daesh» y tratada como «una invasora». Tras la ola de ciberacoso que siguió a la declaración de Marine Le Pen, dirigida directamente a ella, abandonó Francia para establecerse en el Reino Unido, antes de regresar en 2023. Actualmente, Ouirhane es responsable de ventas en una empresa tecnológica y tiene un título en relaciones internacionales. En sus declaraciones, subrayó su compromiso con «el diálogo intercultural», «la paz», «la igualdad de oportunidades», «la lucha contra la radicalización» y «el derecho básico de las jóvenes a tener una voz», independientemente de sus orígenes. «Se puso una etiqueta a una joven que es todo menos el islam radical», denunció Me Ilana Soskin, abogada de Yasmine Ouirhane. Por su parte, el abogado de Marine Le Pen solicitó la absolución, argumentando que el tuit de su clienta formaba parte del «debate de naturaleza política» y no constituía una injuria racista. La decisión de los jueces se espera para el 20 de enero de 2026. Antes de eso, Marine Le Pen será llamada a declarar en otro caso, el de los asistentes parlamentarios europeos.