DR ‹ › El tribunal de Mataró, en España, ha impuesto una multa de 10.000 euros a una empresa inmobiliaria por discriminar a un hombre de origen marroquí al negarle el alquiler de un apartamento debido a sus orígenes. Esta sentencia, sin precedentes en la región, representa un avance significativo en la lucha contra la discriminación en el acceso a la vivienda. Hamid, un marroquí residente en España desde hace aproximadamente veinte años, decidió denunciar esta discriminación tras experimentar el rechazo sistemático de sus solicitudes por parte de agencias inmobiliarias. Logró grabar a un agente afirmando que el apartamento estaba «alquilado», cuando en realidad seguía disponible, lo que proporcionó una prueba contundente. Esta situación llevó a la Oficina para la Igualdad de Trato y la No Discriminación, vinculada al Ministerio de Igualdad y Feminismo del gobierno catalán, a iniciar un proceso judicial que culminó en la sanción. Hamid había presentado previamente quejas contra 12 empresas, pero expresó su decepción ante la inacción inicial del municipio de Mataró, de la agencia catalana de vivienda y de la autoridad de protección al consumidor. El Observatorio catalán de derechos «DESC», que denunció este caso, subrayó que esta sanción podría servir como advertencia para todo el sector inmobiliario sobre la ilegalidad de prácticas discriminatorias basadas en el origen, la religión o la raza. En una declaración a los medios españoles, Hamid afirmó que su acción tenía como objetivo «cambiar la manera en que algunos actores de este sector operan, para que los criterios de alquiler de viviendas se basen en elementos objetivos, como los ingresos y la situación económica, en lugar del origen racial o religioso». Aunque la responsabilidad legal de nueve empresas fue descartada debido a la prescripción, otras dos siguen bajo investigación y podrían enfrentar sanciones en los próximos meses.