DR ‹ › El polvo sahariano, originado en el noroeste de África, cubrió partes de Europa a principios de marzo. Estas partículas de arena fueron arrastradas por los vientos invernales desde las regiones desérticas de Marruecos. La nube de polvo, monitoreada entre el 1 y el 9 de marzo mediante el modelo atmosférico GEOS de la NASA, avanzó hacia el norte, afectando el Mediterráneo y Europa Occidental. Este fenómeno provocó cielos brumosos y la llamada «lluvia sucia». Según informó la NASA el jueves, los países afectados incluyen España, Francia y el Reino Unido. En algunas áreas, el polvo se combinó con sistemas tormentosos, dando lugar a lo que se conoce como «lluvia de sangre», que dejó depósitos marrones en diversas superficies. Los científicos advierten que estos eventos se han vuelto más comunes en los últimos años debido a la sequía en el norte de África. Además, ciertos patrones meteorológicos están impulsando los vientos saharianos hacia Europa.