En Antalya, el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, y Mossad Boulos, principal asesor del presidente estadounidense, fortalecieron el diálogo estratégico entre Argelia y Estados Unidos, abordando temas clave como el Sáhara Occidental y las oportunidades económicas en el sector minero. DR ‹ › Ayer, viernes, el ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, sostuvo un encuentro con Mossad Boulos, asesor principal del presidente estadounidense para asuntos africanos, árabes y de Oriente Medio, en la ciudad de Antalya, Turquía. En un comunicado sucinto, el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino destacó la «dinámica positiva de las relaciones entre Argelia y Estados Unidos», enfatizando el alto nivel del diálogo estratégico entre ambos países, así como las «prometedoras perspectivas» que ofrece su asociación económica. El comunicado también indicó que las conversaciones abordaron «los temas más relevantes en el mundo árabe y en África», con especial atención a las situaciones en Libia, Sudán y el Sáhara Occidental. Por su parte, el representante estadounidense expresó en X: «Tuve un encuentro productivo con el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Attaf, para fortalecer nuestra asociación comercial y de seguridad. Celebramos los avances en las discusiones sobre los recursos de gas no convencional de Argelia y exploramos oportunidades para que las empresas estadounidenses apoyen el crucial sector de minerales del país». «También discutimos la ampliación de la cooperación en la lucha contra el terrorismo y la colaboración militar, con el objetivo común de seguridad regional, al tiempo que abordamos cuestiones regionales de interés mutuo, incluidos diversos conflictos y crisis humanitarias». La carta de la riqueza mineral Este encuentro entre el funcionario argelino y el asesor de Donald Trump, involucrado en las negociaciones sobre el Sáhara Occidental, se produce pocos días antes del examen por parte del Consejo de Seguridad de la ONU del mandato de la MINURSO, conforme a la resolución 2797 adoptada el 31 de octubre de 2025. En este contexto, Argelia intensifica sus esfuerzos diplomáticos para impedir, o al menos retrasar, cualquier reestructuración de la misión de la ONU en el Sáhara, apostando por sus recursos naturales para atraer a Washington. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Argelia ha multiplicado los gestos de apertura hacia Estados Unidos. Estas señales comenzaron dos semanas después de la investidura de Trump, cuando el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune expresó a un periódico francés su disposición a normalizar las relaciones con Israel, sin condenar el plan de Trump de reubicar a los palestinos de Gaza. El gobierno argelino también presentó al parlamento un proyecto de ley que limita la participación de las empresas públicas en los sectores inexplorados al 20 %, abriendo hasta el 80 % del capital a inversores extranjeros. Los inversores estadounidenses son particularmente el objetivo de esta iniciativa. Durante su primer mandato, Trump reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. En este segundo mandato, busca resolver el conflicto apoyando las negociaciones directas entre Marruecos, Argelia, el Frente Polisario y Mauritania para llegar a un acuerdo basado en el plan de autonomía marroquí.