El gobierno español planea implementar una nueva medida que permitirá a los ciudadanos de origen marroquí, que ya hayan adquirido la nacionalidad española, así como a sus hijos, obtener un permiso de conducir sin tener que regresar a Marruecos. Este reconocimiento mutuo de los permisos de conducir es parte de los compromisos que ambos países buscan redefinir para evitar el mal uso de este sistema. Hasta ahora, la Dirección General de Tráfico española solo reconocía los permisos emitidos en Marruecos si el titular los había obtenido antes de establecerse en España. Esto dejaba fuera a los ciudadanos de origen marroquí que habían adquirido la nacionalidad española y a sus hijos, quienes viajaban a Marruecos específicamente para obtener el permiso y luego utilizarlo en España. Con la nueva iniciativa, la validación de los permisos se simplificará mediante un proceso electrónico. Los solicitantes podrán completar todos los pasos de forma digital a través del portal en línea de la Dirección General de Tráfico, eliminando la espera para obtener una cita presencial. Sin embargo, primero será necesario que el documento sea verificado por las autoridades marroquíes, encargadas de confirmar la autenticidad del permiso emitido. Una vez que Rabat haya dado su aprobación, la validación del permiso en España se completará en pocas horas, otorgándole un estatus definitivo. Este mecanismo busca agilizar un proceso que anteriormente era lento y complicado, al tiempo que se cierran las brechas para prevenir fraudes o abusos. Es importante destacar que los ciudadanos marroquíes que se encuentren temporalmente en España pueden conducir sin necesidad de validar sus permisos, siempre que su estancia no exceda el tiempo legalmente permitido. No obstante, si la Dirección General de Tráfico detecta que el conductor reside efectivamente en España y no ha regularizado su estatus legal, la multa es de 500 euros, según la normativa vigente.