Las autoridades españolas han deportado a un ciudadano marroquí a su país de origen tras rechazar su solicitud de asilo, a pesar de sus múltiples esfuerzos por detener la medida. El individuo asegura haber sido perseguido en Marruecos por participar en manifestaciones en apoyo a Palestina. Según fuentes españolas, en diciembre de 2024, una patrulla de la Guardia Civil interceptó una embarcación en el estrecho de Gibraltar que transportaba a 12 migrantes indocumentados, entre ellos el ciudadano en cuestión. Posteriormente, fue trasladado a un centro de internamiento para extranjeros en Murcia, donde aguardó la ejecución de una orden de expulsión emitida por la Dirección General de la Policía. Durante su detención, el ciudadano solicitó asilo para obtener protección internacional. Sin embargo, las autoridades españolas denegaron su petición, incluyéndolo en la lista de personas a ser deportadas en un vuelo desde el aeropuerto Madrid-Barajas con destino a Marruecos. En un último intento, presentó un recurso urgente ante la Audiencia Nacional española para suspender la decisión, alegando que su deportación pondría su vida en un «peligro grave y real». A pesar de sus esfuerzos, las autoridades españolas procedieron con la expulsión.