Este miércoles por la mañana, las autoridades marroquíes intensificaron las medidas de seguridad en la frontera con Ceuta, en respuesta a llamados en las redes sociales para un cruce masivo hacia el enclave español, evocando los eventos de septiembre de 2024. Unidades de la policía, la Gendarmería Real y las fuerzas auxiliares se desplegaron en varios puntos estratégicos, reforzando la vigilancia en las vías que conducen al paso fronterizo, especialmente en las áreas de Belyounech y Benzú, para prevenir cualquier intento de infiltración terrestre. Al mismo tiempo, la Marina Real fue movilizada para patrullar las costas y evitar cualquier intento de cruce a nado hacia Ceuta. Por su parte, la Guardia Civil española también intensificó sus medidas de seguridad, anticipando una posible infiltración masiva. Se estima que entre 800 y 900 migrantes de África subsahariana están concentrados en los bosques cercanos, listos para aprovechar cualquier oportunidad de cruzar, junto a menores marroquíes que se esconden en la misma zona. Este refuerzo de la vigilancia se produce apenas dos días después de que una treintena de menores marroquíes lograran entrar a Ceuta nadando, aprovechando las adversas condiciones meteorológicas.