El 27 de enero de 1975, Marruecos envió un memorándum al comité especial de descolonización de la ONU para solicitar la retirada de España de Ceuta, Melilla, las Islas Chafarinas y el Peñón de Vélez de la Gomera. Ceuta, enclave española desde hace seis siglos. / DR ‹ › Nueve meses antes de la histórica Marcha Verde, en la que Marruecos reclamó a España la retirada del Sahara Occidental, el Reino alauí ya había iniciado otro frente diplomático en defensa de su integridad territorial en el norte. En ese contexto, el recién independizado Marruecos presentó un memorando al comité de descolonización de la ONU, instando a la liberación de Ceuta, Melilla, las Islas Chafarinas, las Islas Alhucemas y el Peñón de Vélez de la Gomera. Este documento, citado en el séptimo volumen de las «Memorias del patrimonio marroquí», argumentaba sobre estas zonas: «Solo subsisten en la costa afro-mediterránea, estas colonias cuya superficie no supera los 32 km², los últimos vestigios de la ocupación (...). Marruecos nunca ha dejado a lo largo de su historia de exigir la recuperación de estas zonas situadas en su suelo para lograr la unidad territorial. Su actitud a nivel bilateral o internacional lo atestigua». Desde su independencia, Marruecos ha mantenido que Ceuta y Melilla forman parte integral de su territorio, rechazando la legitimidad de la administración española. Los habitantes de origen marroquí en ambas ciudades disfrutan de los mismos derechos que los ciudadanos del Reino. Gestiones ante la ONU Desde su independencia, Marruecos ha insistido en dialogar con España sobre los dos enclaves. El 7 de octubre de 1974, el representante marroquí ante la ONU solicitó, según las «Memorias del patrimonio marroquí», abrir negociaciones con España. Subrayó que España no debía rehuir las conversaciones, especialmente porque proponía una solución similar para el conflicto de Gibraltar. El 25 de noviembre de 1975, tras el rechazo español a dialogar, el rey Hassan II reafirmó en una conferencia de prensa la importancia del diálogo. «Supongo que algún día, en el futuro, Gran Bretaña deberá lógicamente devolver Gibraltar a España, al igual que España deberá devolvernos Ceuta y Melilla. Salvo que no hay negociaciones ni presiones. La política marroquí no se basa en presiones sino en el diálogo y la amistad». A pesar de los intentos de Marruecos para llevar el asunto de las ciudades y las islas ocupadas por España ante la ONU, especialmente en 1975, la organización nunca las ha reconocido como territorios ocupados que requieran liberación. Ceuta y Melilla... Siglos de ocupación La ocupación de Ceuta, Melilla y las Islas Chafarinas es resultado de los enfrentamientos entre el mundo islámico y Europa durante las cruzadas del siglo XV, con el Mediterráneo como escenario principal. La ubicación estratégica de estas ciudades las convirtió en un punto crucial entre el mundo islámico y Europa. El declive de la dinastía de Banû al-Ahmar, que gobernaba Granada en el siglo XV, fue una de las causas de la pérdida de estas ciudades. Los líderes de Castilla y Portugal expulsaron la presencia islámica de Andalucía durante las guerras de recuperación. En 1492, tras la caída de Granada, otras ciudades españolas también cayeron. En 1415, Ceuta quedó bajo dominio portugués, pasando a manos españolas en 1580, mientras que Melilla resistió hasta 1497. Las dinastías sucesivas en Marruecos intentaron sin éxito liberar las ciudades del control español. En el siglo XVII, el rey Moulay Ismaïl sitió Ceuta durante largo tiempo, sin éxito. Sidi Mohammed Ben Abdellah, otro sultán alauita, tuvo el mismo resultado con Melilla. Mohammed Ben Abdelkrim El Khattabi y el error estratégico Los intentos de recuperar los enclaves han persistido a lo largo del tiempo, especialmente cuando España reforzó su autoridad al establecer un protectorado en el norte de Marruecos a principios del siglo XX. Varios libros históricos mencionan que durante la resistencia armada contra la ocupación francesa y española, el líder rifeño Mohammed Ben Abdelkrim El Khattabi tuvo una ventaja militar que podría haberle permitido recuperar Melilla. La falta de tal iniciativa ha sido considerada por algunos como un error estratégico. Tras su independencia, Marruecos no ha cesado de reclamar las dos ciudades y las otras islas, a pesar del rechazo categórico de España a discutir el tema. En 1995, España impuso un régimen autónomo a las ciudades bajo su soberanía, cerrando así toda posibilidad de recuperación para Marruecos. Doce años después, en noviembre de 2007, el rey Juan Carlos de España realizó una visita oficial a Ceuta, la primera de un monarca español desde 1972, enviando un mensaje claro a Rabat sobre la permanencia de la soberanía española. Actualmente, parece que Marruecos ha puesto en pausa sus reclamaciones, ya que Rabat carece de medios para presionar a Madrid. España, convertida en una potencia mundial, se ha consolidado como el principal socio económico del Reino alauí. Además, su posición como antiguo colonizador del Sahara Occidental le otorga una ventaja estratégica, obligando a Marruecos a dejar de lado sus reivindicaciones sobre Ceuta, Melilla y las otras islas. article_updated 27/01/2026 a las 10h38