Casi tres décadas después de la firma, en 1996, del acuerdo de asociación entre Marruecos y la Unión Europea, ambas partes muestran su voluntad de dar un nuevo impulso a su asociación. La reunión celebrada este jueves en Bruselas se enmarca plenamente en esta dinámica. DR ‹ › Este jueves 29 de enero, Bruselas fue el escenario de la 15ª sesión del Consejo de Asociación entre Marruecos y la Unión Europea. El encuentro estuvo presidido conjuntamente por Kaja Kallas, alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos. Dubravka Šuica, comisaria para el Mediterráneo, acudió en representación de la Comisión Europea. Antes de dar inicio a las conversaciones, Kallas afirmó ante la prensa que «Marruecos es uno de nuestros socios más cercanos, y nuestra cooperación se ha fortalecido constantemente a lo largo de los años, especialmente en el marco del Pacto para el Mediterráneo». Asimismo, informó a su homólogo marroquí que esta reunión era la oportunidad «para presentar oficialmente la nueva posición de la UE sobre el Sáhara Occidental». La Unión ha adoptado una nueva postura considerando que «una verdadera autonomía podría ser una de las soluciones más viables» para resolver el conflicto regional de manera definitiva. Kallas destacó que «este cambio refleja la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del pasado octubre y subraya el constante respaldo de la UE al proceso liderado por la ONU para encontrar una solución duradera al tema del Sáhara Occidental». Estas declaraciones se produjeron un día después de que el Diario Oficial de la UE publicara el acuerdo agrícola firmado el 3 de octubre, que incluye productos originarios del Sáhara. Esta evolución ha generado oposición por parte del Polisario y de sus aliados en el Parlamento Europeo. «Principal socio comercial de la UE al sur del Mediterráneo y en África» Kallas precisó que «la reunión de hoy se centra en los ámbitos donde deseamos reforzar nuestra cooperación, especialmente en el ámbito judicial, con avances esperados en las negociaciones sobre Europol y Eurojust». Añadió que las discusiones también abordarán «el fortalecimiento de los derechos humanos, un área en la que Marruecos ha jugado recientemente un papel significativo dentro del Consejo de Derechos Humanos», así como «la seguridad, que es una preocupación mayor en la actualidad». La jefa de la diplomacia europea también expresó sus inquietudes respecto a «los petroleros de la flota en la sombra rusa operando en el Mediterráneo, mientras mercenarios rusos están activos en África». Por su parte, Nasser Bourita subrayó que esta reunión «reviste una importancia particular en los planos simbólico, político y económico», recordando que se celebra en vísperas del 30º aniversario del Acuerdo de Asociación Marruecos-UE. El ministro afirmó que el Reino siempre ha sido «un socio exigente en la expresión de sus expectativas y leal en el respeto de sus compromisos», una línea directriz para las futuras relaciones bilaterales. En el ámbito económico, Bourita señaló que Marruecos sigue siendo el principal socio comercial de la Unión Europea al sur del Mediterráneo y en África. Esta dinámica positiva podría, sin embargo, verse afectada por el apoyo de algunos grupos de eurodiputados en el Parlamento Europeo a las posiciones del Polisario, como ilustró el episodio del pasado 26 de noviembre en el hemiciclo europeo. Según la parte europea, el orden del día de esta 15ª sesión incluyó «un intercambio de opiniones sobre cuestiones políticas, económicas y comerciales, la democracia y los derechos humanos, así como la cooperación, especialmente en materia de migración, transición ecológica, innovación, desarrollo socioeconómico inclusivo y sostenible, contactos entre personas y seguridad». La reunión también permitió «hacer un balance sobre la implementación del acuerdo de asociación UE-Marruecos (1996) con motivo de su 30º aniversario, y reafirmar su determinación común de relanzar y profundizar la asociación». Las discusiones finalmente abordaron la evolución de la situación regional e internacional, especialmente los desafíos relacionados con la estabilidad regional.