DR ‹ › El Partido del Progreso y del Socialismo ha manifestado su «grave preocupación» ante los recientes acontecimientos en Oriente Medio, describiendo el «ataque militar estadounidense-israelí contra el pueblo iraní» como un «acto de agresión inaceptable», según un comunicado emitido por la formación política. El partido advierte que esta ofensiva supone «un punto de inflexión peligroso y una escalada en la región», que contradice las «recientes aspiraciones de paz que buscaban culminar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán». Asimismo, expresa su «gran preocupación y profunda consternación» por las reacciones iraníes ante esta agresión, las cuales podrían desencadenar una expansión de las operaciones militares en los países árabes vecinos. Por su parte, el Partido de la Federación de la Izquierda Democrática sigue «con profunda preocupación la peligrosa escalada llevada a cabo por las fuerzas del imperialismo mundial, representadas por Estados Unidos y la entidad ocupante sionista, a través de agresiones flagrantes y condenables contra la soberanía de Irán». La agrupación califica el ataque israelí-estadounidense como «un nuevo eslabón en la cadena del terrorismo organizado ejercido por el imperialismo y su aliado sionista para desestabilizar la región, controlar el destino político, económico, social y cultural de sus pueblos, y saquear sus riquezas». Además, hace un llamado a los «regímenes y países árabes para que despierten de su letargo de sometimiento al extranjero y desmantelen todas las bases militares estadounidenses y extranjeras». En otro frente, la Comisión Marroquí para el Apoyo de las Causas de la Nación, vinculada al Grupo Justicia y Bienestar, ha expresado «su más fuerte condena a esta brutal agresión», calificándola de «peligrosa escalada que amenaza la seguridad y estabilidad de la región, socava la soberanía de un Estado miembro de las Naciones Unidas y constituye una violación flagrante del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas». La comisión enfatiza que «este ataque se inscribe en un contexto más amplio que sirve al proyecto sionista en la región, basado en la dominación, la expansión y la imposición de un hecho consumado por la fuerza, mientras se entierra la causa palestina».