DR ‹ › El Sindicato Nacional de Periodistas Marroquíes (SNPM) ha manifestado su profunda preocupación por la exclusión de numerosos periodistas profesionales de la cobertura de la Copa Africana de Naciones 2025, quienes han sido sustituidos por una multitud de influenciadores de redes sociales. Según el sindicato, esta decisión ha debilitado el compromiso con el periodismo profesional, permitiendo así que los detractores de Marruecos difundan narrativas de discordia y rumores de corrupción. El sindicato ha destacado que la participación de medios de ciertos países en estas prácticas representa una desviación flagrante de las normas profesionales y de la ética periodística. Estos medios han sido arrastrados por agendas políticas que, en ocasiones, han degenerado en discursos hostiles, inflamando a las audiencias. En particular, el sindicato ha señalado a los medios argelinos como ejemplos de estos desvíos. Esta estrategia tenía como objetivo presionar a los organizadores e influir en los resultados de la competición. También ha condenado la transformación del partido final, con la participación de los medios del país clasificado, en un auténtico campo de batalla mediático. El sindicato considera que este fracaso ha empañado la atmósfera de la celebración deportiva continental, que debía honrar al continente africano y al país anfitrión. En contraste, el SNPM ha elogiado el trabajo profesional y responsable de varios medios continentales e internacionales, que han contribuido a presentar una imagen equilibrada y realista de esta edición. Estos medios han destacado los aspectos organizativos y deportivos positivos, evitando el sensacionalismo y la explotación no profesional de los eventos. El sindicato también ha alabado las condiciones profesionales y organizativas proporcionadas por Marruecos para los medios nacionales e internacionales. Como miembro de la Unión de Periodistas Árabes, de la Unión de Periodistas Africanos y de la Federación Internacional de Periodistas, el SNPM ha afirmado que se comunicará con estos organismos para tomar las medidas necesarias contra estos desvíos, rechazando la instrumentalización del periodismo al servicio de agendas políticas que son hostiles a los valores de un periodismo libre y responsable.