A raíz de las polémicas que rodearon la final de la CAN 2025 y de una disputa que ahora se lleva ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, la Confederación Africana de Fútbol anuncia una serie de reformas estructurales dirigidas al arbitraje, el VAR y sus instancias disciplinarias, con la ambición declarada de restaurar la confianza en torno a sus competiciones. DR ‹ › En un comunicado emitido este domingo, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha anunciado oficialmente el lanzamiento de un programa de reformas, concebido como una respuesta directa a las tensiones persistentes tras la final de la CAN 2025. La entidad subraya la necesidad de «reforzar la confianza y la credibilidad» en torno al arbitraje, la asistencia de video (VAR) y sus órganos jurisdiccionales. Esta iniciativa se enmarca en un contexto tenso, provocado por los incidentes ocurridos durante la final de la Copa Africana de Naciones Marruecos 2025. Sin hacer mención directa a la retirada del equipo senegalés, que resultó en una sanción por parte del jurado de apelación, la CAF se refiere a «incidentes inaceptables» y expresa su determinación de evitar su repetición. En el núcleo de estas reformas, la CAF planea revisar sus estatutos y reglamentos, enfocándose especialmente en el funcionamiento del jurado disciplinario y la comisión de apelación, dos instancias que han sido objeto de críticas en competiciones recientes. La organización se compromete a seguir seleccionando perfiles «entre los más experimentados y respetados», a partir de las candidaturas propuestas por las asociaciones miembros y validadas por sus órganos directivos. Reforma estructural para prevenir incidentes como los de la CAN 2025 El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, aboga por una reforma «estructural», desarrollada con el apoyo de juristas especializados en derecho deportivo. El objetivo declarado es alinear los textos de la confederación con los estándares internacionales de gobernanza y fortalecer la independencia de los órganos decisorios. El arbitraje es otro pilar de esta estrategia, con un énfasis en la formación continua de los árbitros y operadores de VAR, en coordinación con la FIFA. También se aborda la cuestión de la remuneración, presentada como una herramienta para mejorar el rendimiento y la integridad. La salida del secretario general de la CAF, Véron Mosengo-Omba, se produce en este contexto de turbulencias internas. Oficialmente presentada como una decisión personal tras más de treinta años de carrera, su retirada sigue a fuertes críticas tanto internas como externas. Para asegurar la transición, la CAF ha nombrado a Samson Adamu, hasta ahora director de competiciones, como secretario general interino. Esta solución interna busca garantizar la continuidad administrativa mientras se espera una nominación definitiva por parte de la Asamblea General. Paralelamente, la confederación destaca sus recientes avances en gobernanza, ética y transparencia, reivindicando una política de «tolerancia cero» frente a la corrupción y comportamientos inapropiados. Además, asegura que todas las federaciones miembros serán tratadas de manera equitativa, sin favoritismos. La CAN U17 nuevamente organizada en Marruecos Finalmente, en un contexto donde la CAF enfrenta desafíos para asegurar la organización de algunas competiciones importantes, Marruecos se consolida cada vez más como un recurso casi sistemático. Mientras que el proyecto de una CAN 2027 confiada al trío Kenia-Tanzania-Uganda parece debilitado, la instancia continental ha decidido que el Reino acogerá la Copa Africana de Naciones U17 a finales de 2026, confirmando también la organización de la próxima WAFCON 2026 en el Reino durante el verano. A través de estas asignaciones sucesivas, Marruecos desempeña un papel de «país de respaldo» para la CAF, ofreciendo garantías logísticas y organizativas que otras naciones actualmente tienen dificultades para proporcionar. Sin embargo, el caso de la final de 2025 aún no está cerrado. Actualmente está siendo examinado por el Tribunal Arbitral del Deporte, lo que limita el margen de maniobra de la CAF en este asunto. «Nos guste o no la decisión, debe ser respetada», insistió Patrice Motsepe, en una declaración que subraya la sensibilidad del contencioso. Más allá de la gestión inmediata de la crisis, estas reformas serán evaluadas principalmente por su capacidad para generar efectos concretos en la credibilidad de las competiciones africanas.