DR ‹ › La dirección del Polisario no admite críticas a su gestión. Un joven saharaui se encuentra bajo la vigilancia de los servicios de seguridad del Frente tras denunciar el desvío de ayudas internacionales destinadas a las 1,500 familias del campamento de Dakhla, afectadas por las inundaciones de la semana pasada. El joven en cuestión es Haydad Kaddi, quien ha sido citado por el «fiscal general» del Polisario debido a sus publicaciones en redes sociales, donde acusa directamente a Brahim Ghali, a su entorno y al responsable del campamento de Dakhla de ser «corruptos», según informó a Yabiladi Abdelouahhab Gaïne, presidente de la asociación Africa Watch. Esta información también ha sido difundida por miembros del Polisario en el extranjero, como Said Zarwal en Suecia y Moulay Bouzid Abba en Francia. Kaddi ha denunciado además serias irregularidades en la gestión de la ayuda humanitaria para los damnificados. Ha criticado duramente los recientes nombramientos realizados por Brahim Ghali al frente de las milicias armadas, calificándolos de «tribales» y afirmando que solo benefician a una parte de la población de los campamentos de Tinduf. Las inundaciones que afectaron estos campamentos han sido vistas por varios observadores como una oportunidad para que la dirección del Polisario solicite más ayudas a los países donantes y organizaciones internacionales. No obstante, no se han tomado medidas concretas para realojar a las 1,500 familias afectadas, salvo por visitas al lugar ampliamente mediáticas, ilustradas con fotos de Brahim Ghali y del nuevo jefe de las milicias armadas, Hamma Salama. El presidente de Africa Watch también ha denunciado «el recurso del Polisario a la estigmatización de las voces críticas, incluso cuando estas comparten sus posiciones, acusándolas de ser agentes del enemigo marroquí». «El Frente, en su afán de reprimir cualquier disidencia, fomenta tensiones racistas, tribales y étnicas. Casos de blogueros y activistas encarcelados ilustran esta represión.» De hecho, varios saharauis que han denunciado la corrupción y el desvío de ayudas internacionales han sido encarcelados durante meses sin juicio en Tinduf. Tal es el caso de Fadel Brika, Moulay Bouzid Abba y Mahmoud Zeidan. Una vez liberados, los tres hombres abandonaron los campamentos.