Este martes, la Cámara Criminal de la Corte de Apelaciones de Tánger sentenció a un adolescente de 16 años a 15 años de prisión por el brutal asesinato de la joven Hidaya. El crimen, de una violencia estremecedora, involucró el secuestro de la niña, seguido de una agresión sexual, antes de que su cuerpo fuera abandonado en una zona remota de Ksar El Kebir. Los trágicos hechos ocurrieron el 30 de septiembre de 2025, cuando la familia de la pequeña víctima, de apenas 6 años, reportó su desaparición. Tras horas de angustia y búsqueda, el cuerpo de la niña fue encontrado, mostrando signos de severas violencias físicas y agresión sexual. La investigación rápidamente identificó al sospechoso: un vecino de la familia. Con la ayuda de grabaciones de cámaras de vigilancia y el análisis de huellas dactilares, las autoridades lograron rastrear sus movimientos, lo que permitió su arresto el mismo día. Durante los primeros interrogatorios, el joven acusado confesó los hechos. El veredicto generó indignación en la madre de la víctima, quien exigió un castigo ejemplar. En una declaración en video llena de dolor, expresó su deseo de que el acusado recibiera la pena de muerte o cadena perpetua.