DR ‹ › Para 2026, se proyecta que el crecimiento económico de Marruecos alcance un 4,5%, después de superar las expectativas en 2025 con un 4,8%. Estos serían los índices más altos desde la pandemia, según el informe anual Global Focus, que examina las tendencias económicas que afectan a los mercados globales y a las economías emergentes. El informe, elaborado por Standard Chartered Global Research, destaca que esta dinámica «refleja la fortaleza de los sectores no agrícolas, especialmente los servicios y la industria, así como el impulso de las inversiones públicas y privadas, particularmente en el marco de los grandes proyectos relacionados con la Copa del Mundo 2030, que apoyan sustancialmente la demanda interna». Según el comunicado, «la desinflación en curso sigue fortaleciendo el consumo de los hogares, mientras que los ingresos turísticos y las remesas de los marroquíes en el extranjero se mantienen sólidos, contribuyendo a la estabilidad de la demanda». No obstante, el estrés hídrico sigue representando un desafío significativo para la recuperación del sector agrícola, con un déficit por cuenta corriente que podría ampliarse al 2,5% del PIB. A pesar de estas dificultades, los fundamentos «siguen siendo sólidos», según los autores, especialmente porque «el gobierno sigue comprometido con la consolidación de sus finanzas públicas, con un objetivo de déficit del 3,0% en 2026». Además, Bank Al-Maghrib «debería mantener su tasa de interés en el 2,0%, mientras se prepara para la transición hacia un régimen de objetivos de inflación para 2027». Estos factores ofrecen «mayor flexibilidad al dirham y refuerzan la credibilidad del marco macroeconómico». En términos más amplios, se espera que la economía mundial «mantenga una tasa de crecimiento del 3,4% en 2026, gracias a las inversiones y a la resiliencia de la demanda interna en diversas regiones». En este contexto, las perspectivas globales siguen siendo cruciales para Marruecos, con un crecimiento «estrechamente ligado a la demanda externa, a las condiciones financieras internacionales y al interés de los inversores por los mercados emergentes».