DR ‹ › El Rey Mohammed VI, en su calidad de Presidente del Comité Al-Qods, ha aceptado con agrado una invitación del presidente estadounidense Donald J. Trump para unirse como miembro fundador al Consejo de Paz que este último planea establecer, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y de los Marroquíes Residentes en el Extranjero. De acuerdo con el comunicado, esta iniciativa busca apoyar los esfuerzos de paz en el Medio Oriente y fomentar un enfoque renovado en la resolución de conflictos a nivel global. La participación en este Consejo estará reservada a un selecto grupo de líderes de renombre internacional, comprometidos con la estabilidad y un futuro seguro para las próximas generaciones. La invitación dirigida al monarca representa, según la misma fuente, un reconocimiento al liderazgo del Rey Mohammed VI y su papel crucial como promotor de la paz en la escena internacional. Además, refleja la confianza que el presidente de los Estados Unidos y la comunidad internacional depositan en él. El Rey Mohammed VI, al tiempo que aplaude el compromiso y la visión del presidente Donald Trump en la promoción de la paz, ha aceptado unirse a este Consejo. En este contexto, Marruecos procederá a la ratificación de la Carta constitutiva de esta nueva organización. El Consejo de Paz se configurará como una organización internacional con el objetivo de promover la estabilidad, restaurar la gobernanza e instaurar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos. Su acción se basará en la cooperación práctica, la eficacia operativa y asociaciones enfocadas en resultados tangibles. La adhesión al Consejo se realizará exclusivamente por invitación del presidente de los Estados Unidos. Por otro lado, Marruecos ha acogido con satisfacción el anuncio del lanzamiento de la segunda fase del plan de paz global del presidente Trump, así como la creación del Comité Nacional encargado de la administración de Gaza, como un órgano transitorio temporal. Bajo la dirección del Rey Mohammed VI, el Reino reafirma su compromiso con una paz justa, global y duradera en el Medio Oriente, basada en la creación de un Estado palestino dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital, coexistiendo pacíficamente junto a Israel.