DR ‹ › El jueves por la noche, las autoridades llevaron a cabo una extensa operación de evacuación en Ksar el-Kebir, que afectó a 13 barrios residenciales. Esta medida, motivada por la crecida del río Loukkos hasta niveles críticos, implicó cortes de electricidad en varias infraestructuras clave. La situación coincide con las alertas oficiales que pronostican fuertes lluvias en los próximos días. Las evacuaciones se centraron en áreas densamente pobladas como Diwan, el casco antiguo, Doha, Shorouq, Sidi Al-Kamil y la zona de Oulad Ahmaid Al-Huta. Las autoridades locales pidieron a los residentes que abandonaran sus hogares para evitar quedar atrapados por las inundaciones. Según fuentes locales, los equipos de rescate enfrentan dificultades en el terreno, ya que algunas familias se resisten a cumplir con las órdenes de evacuación, a pesar de las advertencias. En este contexto, Zineb El Simou, diputada en la Cámara de Representantes por la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas (RNI), anunció la apertura de refugios para los afectados. Informó en su cuenta de "Facebook" que se han habilitado establecimientos educativos con pisos superiores, incluidos dormitorios y residencias para estudiantes, con la posibilidad de tomar medidas adicionales según evolucione la situación. Esta crisis se debe al llenado total del embalse de la presa de Wadi Al-Makhazin, que ha alcanzado su máxima capacidad debido a lluvias excepcionales. Esto ha obligado a abrir las compuertas para liberar el exceso de agua, aumentando así el caudal del río Loukkos más allá de su capacidad. A pesar de la gravedad de la situación, la delegación regional del Ministerio de Salud ha confirmado que no se han reportado víctimas hasta el momento, destacando el éxito del plan de emergencia sanitaria que permitió la evacuación del hospital central y el rápido traslado de los pacientes a lugares seguros.