La embajada de Marruecos en Senegal ha instado a sus ciudadanos a abstenerse de cualquier acto que pueda perjudicar las relaciones entre ambos países. Ha asegurado que, a pesar de algunas reacciones en las redes sociales respecto a la condena de 18 aficionados senegaleses, la situación no genera preocupaciones particulares para los ciudadanos marroquíes. DR ‹ › La embajada de Marruecos en Senegal ha instado a sus ciudadanos a «mantener la vigilancia, respetar las leyes locales y abstenerse de cualquier acción que pueda dañar las excelentes relaciones entre ambos países», según un mensaje dirigido a la comunidad marroquí residente en Senegal. Este comunicado fue difundido a través de una aplicación que la embajada utiliza para «mantener un contacto regular e informal con los ciudadanos marroquíes», describiéndola como su «canal informal habitual», según informó la representación diplomática a Yabiladi el lunes. Cabe destacar que no se ha emitido un comunicado oficial público. En contraste con lo reportado anteriormente por algunos medios, el mensaje de la embajada fue emitido antes del veredicto que condenó a 18 senegaleses por actos de vandalismo durante la final de la Copa Africana de Naciones (CAN). Los aficionados, detenidos desde el evento, recibieron penas que oscilan entre tres meses y un año de prisión. Sin preocupaciones para los ciudadanos marroquíes La embajada subrayó que «aunque se han observado algunas reacciones y posturas polarizadas en las redes sociales, estas no se han traducido, al menos por ahora, en hechos concretos que generen preocupación para la comunidad marroquí». Asimismo, destacó que las relaciones entre Marruecos y Senegal se basan en una sólida historia de fraternidad, cimentada en vínculos humanos, espirituales y culturales excepcionales. «Esta cercanía comprobada, forjada a lo largo de décadas de confianza y solidaridad, constituye una base sólida que trasciende las circunstancias y no puede ser cuestionada. Además, miles de familias marroquíes residen en Senegal en armonía y paz, al igual que decenas de miles de familias senegalesas viven en Marruecos», concluyó la embajada en declaraciones a Yabiladi. Tras el veredicto contra los 18 aficionados senegaleses, diversas voces en las redes sociales calificaron el juicio de «injusto». Esta crítica también fue expresada por la Federación Senegalesa de Fútbol, a través de su responsable de comunicación, Bacary Cissé. Los 18 aficionados fueron condenados principalmente por violencia contra las fuerzas del orden, daños a instalaciones deportivas, invasión de campo y lanzamiento de objetos. Nueve de ellos recibieron un año de prisión y una multa de 5,000 dirhams, seis fueron sentenciados a seis meses con multas de 2,000 dirhams, y tres a tres meses y una multa de 1,000 dirhams. Los incidentes en torno a la final de la CAN ya habían alimentado intercambios acalorados y comentarios de odio en las redes sociales entre los aficionados marroquíes y senegaleses. En Dakar, esta tensión se tradujo en violencia real durante la final, cuando un restaurante marroquí fue atacado, causando únicamente daños materiales.