El exgeneral mauritano Lebatt Ould El-Meiouf critica las recientes reivindicaciones territoriales sobre la ciudad de Lagouera, que, según él, contradicen la posición histórica de Mauritania desde finales de los años 70. Recuerda que Nuakchot había renunciado a toda reclamación sobre el Sahara Occidental en 1979, una decisión que marcó un importante giro estratégico para el país. Fotomontaje / Géminis ‹ › El exgeneral mauritano Lebatt Ould El-Meiouf ha planteado recientemente sus reservas sobre las nuevas reivindicaciones territoriales que están surgiendo en Mauritania respecto a la ciudad de Lagouera, situada en el extremo sur de Marruecos frente a Nouadhibou. Según él, estas reivindicaciones contradicen la postura oficial adoptada por Nuakchot a finales de los años 70, tal como informan varios medios en Nuakchot. Ould El-Meiouf destaca que estas alegaciones alteran la coherencia histórica y política que ha guiado a Mauritania en la cuestión del Sáhara. Recuerda que en 1979, Mauritania renunció unilateralmente a cualquier reivindicación territorial sobre el Sáhara Occidental, tras un acuerdo firmado con el Polisario el 10 de agosto de ese año en Argel. Esta decisión representó un cambio estratégico significativo, poniendo fin a un periodo de implicación directa en el conflicto, en relación con los acuerdos de Madrid del 14 de noviembre de 1975, firmados entre Marruecos, España y Mauritania. Ould El-Meiouf añade que esta orientación política se reforzó en 1984, cuando Nuakchot reconoció oficialmente que el Sáhara no formaba parte de su soberanía nacional y reconoció, al mismo tiempo, a la «república árabe saharaui democrática (RASD)». Según él, esta línea diplomática ha sido mantenida por los regímenes sucesivos sin cuestionamientos notables. Se pregunta entonces por qué tales reivindicaciones no surgieron durante momentos cruciales de este periodo histórico, especialmente en la firma del acuerdo de 1979 o durante el reconocimiento oficial de 1984. El resurgimiento actual de este debate, mientras las discusiones sobre el futuro del expediente continúan bajo los auspicios del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, conforme a la resolución 2797, plantea, según él, interrogantes sobre la oportunidad y las motivaciones de tal iniciativa. La carta de renuncia de 1979 dirigida a la ONU En una carta consultada por Yabiladi, fechada el 20 de agosto de 1979 y registrada bajo la referencia A/34/427, dirigida a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Mauritania había «renunciado a cualquier reivindicación territorial sobre el Sáhara Occidental y decidido retirarse del conflicto en curso». El documento también anunciaba la retirada de las tropas y de la administración mauritanas de «la parte del Sáhara Occidental que controlaba (Oued Eddahab, ndlr)» y solicitaba al gobierno marroquí proceder «inmediatamente al retiro de sus contingentes estacionados en territorio mauritano». La correspondencia precisaba que, con este retiro, las fronteras de Mauritania permanecían las establecidas desde su independencia en 1960. Este documento llevaba la firma de Sidi Ahmed Ould Taya, entonces representante permanente de Mauritania ante las Naciones Unidas, otorgando a esta iniciativa un alcance diplomático formal. Esta reorientación estratégica siguió al golpe de Estado del 10 de julio de 1978, que provocó la caída del presidente Moktar Ould Daddah. Marruecos perdía entonces un aliado de peso, mientras que una facción de la junta en el poder buscaba liberarse de las obligaciones derivadas del acuerdo del 14 de noviembre de 1975, en virtud del cual el territorio de Oued Eddahab había sido asignado a Mauritania, quedando el resto del Sáhara para Marruecos. Contrariamente a las expectativas de Argelia, el retiro mauritano de los acuerdos de Madrid benefició no al Polisario, sino a Marruecos.