DR ‹ › En los campamentos de Tinduf, las recientes nominaciones efectuadas por Brahim Ghali en las estructuras civiles y militares han desencadenado protestas. El viernes, el campamento de Aousserd, próximo a la sede administrativa del Frente Polisario, fue testigo de reuniones tribales, principalmente de miembros de los Oulad Dlim, quienes sienten que la dirección del Polisario los ha dejado de lado. Las intervenciones consultadas por Yabiladi rozaron la disidencia, aunque sin cuestionar los lemas tradicionales del Polisario. No obstante, los participantes exigieron de manera unánime «poner fin a la corrupción y el tribalismo», «juzgar a los corruptos», «organizar elecciones libres para elegir una nueva dirección» y «permitir a los jóvenes acceder a puestos de responsabilidad». La dirección del Frente permitió la realización de esta reunión de contestatarios. «Lo más preocupante que este encuentro de minorías, que no representan un peligro real para los equilibrios internos, es el descontento que se está gestando entre los Rguibates-Cherk (originarios de Argelia). Brahim Ghali los ha apartado de los altos cargos en beneficio de su propia tribu, los Rguibates-Sahel (de la costa). La ira de este grupo, muy cercano al poder argelino, constituye la verdadera amenaza para Brahim Ghali y su entorno», explica a Yabiladi un antiguo miembro del Frente. Desde la muerte de Mohamed Abdelaziz en 2016, el fallecimiento de Abdellah Lahbib Belal en 2021, la de Khadija Hamdi en 2025, así como la enfermedad de Mohamed Lamine Ould El Bouhabi, los Rguibates-Cherk se encuentran cada vez más marginados de los centros de decisión. En principio, el próximo líder del Polisario debería provenir de los Rguibates-Cherk.