El jefe de la diplomacia neerlandesa, Tom Berendsen, fue recibido este martes por su homólogo marroquí, Nasser Bourita. Al término de esta reunión, reafirmó el apoyo de Ámsterdam a la posición de Rabat sobre el Sahara, al tiempo que respaldó la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU. Por otra parte, ambas partes expresaron una visión convergente sobre la situación en Palestina. El ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, Tom Berendsen, recibido por su homólogo marroquí Nasser Bourita. ‹ › En su primera visita oficial fuera de la Unión Europea desde que asumió el cargo, el ministro de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, Tom Berendsen, viajó a Marruecos. Allí fue recibido por el jefe de la diplomacia marroquí, Nasser Bourita, y reafirmó el respaldo de Ámsterdam a la propuesta de autonomía para el Sahara presentada por Rabat. En un comunicado conjunto emitido al término de la reunión, los Países Bajos también manifestaron su apoyo a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Este viaje sigue a una visita previa de Nasser Bourita a La Haya el 5 de diciembre de 2025. En esa ocasión, su homólogo neerlandés, David van Weel, destacó que la autonomía del Sahara bajo soberanía marroquí era la opción «más realista» para resolver el conflicto regional. En la declaración emitida tras el encuentro con Tom Berendsen, ambas partes confirmaron esta postura y elogiaron el trabajo del enviado personal del secretario general de la ONU para el Sahara, Staffan de Mistura. «Quiero reafirmar que los Países Bajos consideran que una auténtica autonomía bajo soberanía marroquí es la solución más realista en este contexto, y apoyan plenamente los esfuerzos del secretario general y de su enviado personal para facilitar y llevar a cabo negociaciones basadas en el plan de autonomía propuesto por Marruecos, con el objetivo de alcanzar un acuerdo justo, duradero y mutuamente aceptable.» Tom Berendsen, jefe de la diplomacia de los Países Bajos Durante la rueda de prensa posterior a su encuentro con Nasser Bourita, el ministro neerlandés de Asuntos Exteriores señaló que también discutieron «los medios para avanzar en este expediente». En este sentido, destacó «la disposición de Marruecos para profundizar el plan de autonomía de 2007 en los próximos meses y precisar las implicaciones regionales de esta opción, dentro del Estado marroquí». Así, los Países Bajos «actuarán conforme a su posición y al derecho internacional», indicó. Al mencionar su primer desplazamiento fuera de la Unión Europea, que refleja la calidad de la asociación entre Rabat y Ámsterdam, Tom Berendsen se declaró «encantado» de constatar personalmente «todo lo que Marruecos tiene para ofrecer». «Sin olvidar su hospitalidad, hay infraestructuras de vanguardia, importantes oportunidades económicas y un apego inquebrantable a los valores que nos unen», afirmó. También describió «avances impresionantes» y un liderazgo que ha revelado al país como «un aliado fiable y un ferviente defensor de la paz y la estabilidad internacionales». Un acercamiento en cuestiones regionales En cuanto a los temas de alcance regional, Tom Berendsen consideró a Marruecos como «un socio estratégico clave para los Países Bajos, gracias a sus estrechos vínculos con los países de África Occidental, el Sahel y los países del Golfo», en un contexto geopolítico «marcado por una fuerte inestabilidad». En este sentido, Ámsterdam elogió «el importante papel» de Rabat «en favor del desarrollo y la estabilidad». Durante las conversaciones, ambas partes también «discutieron extensamente la evolución de la situación geopolítica», al tiempo que expresaron su «profunda preocupación ante la escalada de tensiones en Oriente Medio». «Estamos de acuerdo en la urgencia de una desescalada, ya que este conflicto tiene consecuencias considerables que nos afectan a todos. También he expresado nuestra solidaridad con los países del Golfo, duramente afectados por los ataques indiscriminados de Irán, ataques que deben cesar de inmediato.» Tom Berendsen En este contexto, Nasser Bourita y su homólogo neerlandés expresaron su desaprobación ante el actual cierre del estrecho de Ormuz, añadiendo que «debe levantarse lo antes posible». Además, los dos responsables manifestaron sus «preocupaciones sobre la situación en Gaza y Cisjordania». Para ellos, es «esencial» seguir «comprometidos con la solución de dos Estados». En este contexto, Tom Berendsen «elogió la fructífera cooperación con Marruecos durante la última sesión de la Alianza Mundial para la implementación de la solución de dos Estados, siendo de gran importancia para los Países Bajos el compromiso personal de Su Majestad el Rey Mohammed VI en su calidad de presidente del Comité Al-Qods». Durante este encuentro, los dos jefes de la diplomacia también discutieron la situación de Ucrania y la importancia de la movilización de la comunidad internacional. En esta ocasión, Tom Berendsen insistió en un «compromiso común con el derecho internacional y el orden multilateral». Este mismo principio hace que Marruecos y los Países Bajos pretendan continuar «su colaboración a nivel de las Naciones Unidas». Más allá de las cuestiones geopolíticas, la reunión con el ministro de Asuntos Exteriores, de la cooperación africana y de los marroquíes residentes en el extranjero fue la ocasión para que ambas partes abordaran el fortalecimiento de la cooperación bilateral en diversos ámbitos de seguridad, migración y economía, siendo los Países Bajos el décimo socio extranjero.