Argelia y el Frente Polisario han intensificado su ofensiva diplomática en América del Sur, enfocándose en los países de la región que aún no han reconocido a la «república saharaui». Esta semana, el secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia visitó Brasil y Chile, ilustrando claramente esta estrategia dirigida. El martes, en Brasilia, Lounès Magramane copresidió junto a Laura da Rocha, su homóloga brasileña, la 6ª sesión de consultas políticas entre Argelia y Brasil. Además de tratar las relaciones bilaterales, Magramane puso sobre la mesa la cuestión del Sáhara Occidental, según informó el ministerio liderado por Ahmed Attaf en un comunicado. El mismo tema fue central en su visita a Santiago, donde Magramane se reunió con la subsecretaria chilena de Asuntos Exteriores, Gloria de la Fuente. Brasil y Chile son de los pocos países de la región que nunca han reconocido la «república» autoproclamada por el Polisario en 1976. Sin embargo, varios partidos políticos, principalmente de izquierda o extrema izquierda, presentes en los parlamentos de estos países, han presionado para que se otorgue dicho reconocimiento. Hasta ahora, esta demanda ha sido desoída por los presidentes de izquierda de ambas naciones: Lula da Silva en Brasil y Gabriel Boric en Chile. «Hemos intentado establecer un contacto directo con Lula, pero aún no hemos recibido respuesta. Estamos dialogando con el Ministerio de Asuntos Exteriores y hemos tenido reuniones con miembros de la división África, pero parece que no tienen poder de decisión. Todo el mundo dice que es Lula quien decide», lamentó en mayo pasado Ahmed Moulay Ali Hamadi, representante del Polisario en Brasilia, en declaraciones a un medio brasileño. Mientras Argelia dirige su atención a Brasil y Chile, el Polisario concentra sus esfuerzos en Colombia, que restableció su reconocimiento de la «república saharaui» en agosto de 2022. Ayer, en Bogotá, el presidente Gustavo Petro se reunió con un representante del Frente, un encuentro que sigue a la visita, en julio pasado, del secretario general del Ministerio de Asuntos Exteriores argelino a Colombia. El año 2024 estuvo marcado por la suspensión del reconocimiento de la «RASD» por parte de Ecuador y Panamá. En septiembre de 2025, Paraguay, que ya había tomado esta decisión en 2014, reconoció oficialmente la marroquinidad del Sáhara. Bolivia podría seguir este ejemplo, especialmente tras la elección, el 19 de octubre, de Rodrigo Paz, del partido demócrata-cristiano de centro-derecha, a la presidencia del país. El nuevo jefe de Estado asumió el cargo el 8 de noviembre, prometiendo romper con dos décadas de socialismo en Bolivia.