DR ‹ › Los representantes del grupo de contacto sobre el tomate, que reúne a Francia, Italia, Portugal y España, han solicitado una revisión del acuerdo agrícola entre la Unión Europea y Marruecos. Esta demanda se planteó durante una reunión celebrada el 10 y 11 de febrero en Torres Vedras, Portugal, según informó un medio especializado el jueves 19 de febrero. En este encuentro, los productores españoles expresaron su preocupación por el impacto del acuerdo en el mercado europeo. Según ellos, las actuales disposiciones ya han debilitado la posición de España como principal proveedor de tomates de la Unión. Temen que la revisión del acuerdo, adoptada el 2 de octubre, empeore la situación al extender las preferencias comerciales a las producciones del Sahara Occidental. Las proyecciones discutidas durante la reunión sugieren una posible expansión de las áreas de cultivo, alcanzando las 13,000 hectáreas para el año 2030, principalmente destinadas a la exportación hacia Europa. Los productores europeos temen que esto intensifique la competencia en un mercado ya saturado. Además, se han planteado inquietudes sobre el etiquetado de frutas y verduras. Según los productores, las nuevas normas de comercialización podrían llevar a una identificación poco clara del origen de los productos, engañando a los consumidores y afectando la transparencia del mercado. Ante esta situación, la delegación española ha hecho un llamado a una movilización coordinada para influir en las decisiones del Parlamento Europeo sobre la ratificación de las modificaciones del acuerdo UE-Marruecos. Esta movilización forma parte de un movimiento de protesta más amplio, respaldado especialmente por la Confederación Campesina en Francia y la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) en España, que denuncian los efectos negativos del nuevo acuerdo agrícola sobre la competitividad de los productores europeos.