DR ‹ › Un análisis reciente del Washington Institute for Near East Policy, un influyente think tank estadounidense, subraya la necesidad de que Washington actúe con prudencia en sus renovados esfuerzos por resolver el conflicto del Sahara Occidental, prestando especial atención a su relación con Argelia. El informe destaca que las conversaciones recientes, facilitadas por Estados Unidos y encabezadas por el enviado especial del presidente Donald Trump, Massad Boulos, junto con el embajador estadounidense en la ONU, Mike Waltz, representan «un giro sin precedentes respecto a los prolongados intentos de la ONU por alcanzar una solución política al conflicto del Sahara Occidental». Los autores califican la participación de Argelia en estas negociaciones como un «logro significativo», a pesar de que Argelia siga afirmando que su papel es el de un «observador regional» y niegue ser parte del conflicto. El estudio advierte que sería «engañoso» centrar una posible solución únicamente en la presión estadounidense sobre Argel, especialmente ante la amenaza de sanciones por sus transacciones de armas con Rusia y la clasificación del Polisario como organización terrorista. Los autores sostienen que Washington ha conseguido involucrar a Argelia al reconocer su «posición y prioridades únicas», y enfatizan que este enfoque debe mantenerse para asegurar su participación continua y significativa. Además, los analistas resaltan la sensibilidad de Argelia respecto a la seguridad de sus fronteras, y apoyan que una futura hoja de ruta basada en la propuesta de autonomía de Marruecos debería incluir garantías para que las fronteras argelinas no sean percibidas como amenazadas. Concluyen que el compromiso de Estados Unidos debe ser discreto e inclusivo, afirmando que atender las preocupaciones fundamentales de todas las partes, en particular las de Argelia, será «la clave para obtener resultados». Apenas unos meses después de la última resolución sobre el Sahara Occidental, se han llevado a cabo dos rondas de discusiones sobre la disputa territorial, reuniendo a las cuatro partes en la mesa. Tras una reunión en la embajada de Estados Unidos en Madrid los días 8 y 9 de febrero, Marruecos, Argelia, el Polisario y Mauritania se encontraron nuevamente los días 23 y 24 de febrero en Estados Unidos. Según información obtenida por Yabiladi, estos encuentros han permitido reducir las diferencias entre las partes y avanzan «lenta pero seguramente», con el objetivo de alcanzar un acuerdo marco en los próximos meses.