DR ‹ › Washington intensifica nuevamente la presión sobre el conflicto del Sáhara Occidental. El enviado especial de Donald Trump para África, Massad Boulos, ha convocado una nueva ronda de negociaciones secretas los días 23 y 24 de febrero en la capital estadounidense, según fuentes diplomáticas citadas por el diario español El Confidencial. Esta será la tercera reunión en un mes, tras las celebradas en Washington a finales de enero y en Madrid hace dos semanas. En la mesa de negociaciones estarán los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania. También participarán el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, y el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura. En Múnich, Boulos se mostró «optimista» respecto a alcanzar una resolución «antes del verano». Las conversaciones se centrarán en el nuevo plan de autonomía marroquí de 40 páginas, que es mucho más detallado que el presentado en 2007. En octubre, el Consejo de Seguridad adoptó la resolución 2797, impulsada por Washington, que califica esta iniciativa como la «solución más viable». El plan propone una amplia autonomía administrativa —en áreas como salud, educación y fiscalidad parcial—, aunque Rabat mantendría las competencias soberanas. El Rey de Marruecos nombraría al presidente regional, lo cual es un punto de desacuerdo con el Frente Polisario y Argelia. Tanto Tinduf como Argel también cuestionan la ampliación del cuerpo electoral a los marroquíes que residen en el territorio y las condiciones para el retorno de los refugiados de los campamentos.