DR ‹ › El calentamiento de las aguas está impulsando un desplazamiento hacia el norte de las especies marinas a lo largo de la costa atlántica de Marruecos. Esta es la conclusión de un grupo de investigadores que, por primera vez, han registrado la presencia de tres especies tropicales y subtropicales en Dakhla. Este hallazgo estaría vinculado a dicho fenómeno, según declararon en un estudio publicado el 12 de abril en la revista científica Journal of Fish Biology. Las especies identificadas son el jurel atlántico (Chloroscombrus chrysurus), el pez mariposa de cuatro bandas (Chaetodon hoefleri) y el pez loro guineano (Scarus hoefleri). La presencia de estas especies fue confirmada mediante una combinación de encuestas visuales submarinas, secuencias de video capturadas por cámaras remotas y observaciones de pescadores locales, además de un análisis de imágenes basado en características morfológicas. Este descubrimiento sugiere una expansión progresiva de especies marinas tropicales a lo largo de la costa atlántica de Marruecos, un fenómeno relacionado con el aumento de las temperaturas de la superficie del mar en la bahía de Dakhla durante las dos últimas décadas. Estas condiciones parecen crear un entorno más favorable para especies que generalmente se encuentran más al sur. Ubicada en el Sahara atlántico, la bahía de Dakhla es un ecosistema poco profundo conocido por su rica biodiversidad, que incluye praderas marinas, arrecifes rocosos y planicies arenosas, explican los investigadores. La zona, que se extiende por unos 37 kilómetros, está clasificada como sitio Ramsar y es reconocida por su importancia ecológica. Los trabajos de campo se realizaron durante ocho días en septiembre de 2024, centrándose en las zonas de arrecifes cerca de la isla del Dragón, donde la vida marina es particularmente abundante y es monitoreada de cerca por científicos y pescadores locales. Con el continuo aumento de las temperaturas oceánicas, los investigadores advierten que cambios similares en la distribución de las especies podrían volverse cada vez más comunes a lo largo de la costa marroquí.