Los jóvenes marroquíes están mostrando una tendencia hacia una menor religiosidad en comparación con las generaciones mayores, según revela una encuesta de Pew Research. El estudio analiza la religiosidad de personas menores de 40 años en relación con aquellos mayores de 40, abarcando diversos países. Las tres etapas del declive religioso en el mundo, un artículo publicado en Nature, aborda tres dimensiones: participación, importancia y pertenencia. En términos de participación, los jóvenes marroquíes tienen entre un 15 y un 20 % menos de probabilidades de involucrarse en prácticas religiosas como asistir a la mezquita o participar en oraciones grupales, en comparación con los mayores. En cuanto a la importancia, aunque la religión sigue siendo un aspecto relevante para los jóvenes marroquíes, su centralidad en la vida diaria es ligeramente menor en comparación con generaciones anteriores. En lo referente a la pertenencia, las diferencias son menos pronunciadas. La mayoría de los encuestados, sin importar su edad, continúan identificándose con una religión, específicamente el islam. Este sentimiento de pertenencia se mantiene prácticamente inalterado a lo largo de las generaciones. El estudio subraya que, aunque la religiosidad está en declive, la velocidad y el patrón de esta tendencia varían entre los países. Para entender esta evolución, los investigadores han aplicado el modelo de transición secular, que describe cómo las sociedades se secularizan en tres etapas: primero, disminuye la participación en rituales; luego, la importancia personal de la religión se reduce; y finalmente, se abandona la afiliación religiosa formal. Los resultados confirman que este modelo es aplicable en contextos cristianos, musulmanes, hindúes y budistas. Sin embargo, los países postsoviéticos del Este se desvían de este esquema, mientras que las naciones tradicionalmente musulmanas parecen encontrarse en las primeras fases de la transición.