En su primera visita a Melilla, el líder del Partido Popular español, Alberto Núñez Feijóo, envió un mensaje claro a Marruecos: la ciudad es una «frontera española y europea», y la protección de Melilla y Ceuta «no es opcional ni negociable». Feijóo presidió una reunión del comité de dirección de su partido en Melilla, la primera desde la fundación del Partido Popular. Anunció que, si llegara a la presidencia del gobierno, incluiría a Melilla y Ceuta entre los «territorios prioritarios» de la Unión Europea, lo que les permitiría beneficiarse de los fondos de apoyo y cohesión europeos. Según él, un uso adecuado de estos recursos podría «transformar Melilla en una ciudad europea modelo». El líder del Partido Popular también se comprometió a trabajar dentro de las instituciones europeas para que la agencia Frontex refuerce su presencia en las fronteras y fomentar una mayor implicación de las instituciones de la UE en estas dos ciudades. En cuanto a la inmigración, Feijóo afirmó que su partido respalda una «inmigración legal y organizada», proponiendo la creación de permisos de trabajo temporales para trabajadores contratados según necesidades específicas, asegurando su regreso al finalizar sus contratos, y endureciendo las condiciones para obtener la nacionalidad española. Feijóo describió Melilla como un «laboratorio de tolerancia y convivencia». Por su parte, el jefe del gobierno local, Javier Imbroda, destacó que alrededor del 40 % de los elegidos del Partido Popular en la ciudad son amazigh musulmanes, lo que ilustra un modelo exitoso de integración política en Melilla. Fiel a su postura política nacionalista, Feijóo concluyó ante la delegación del partido: «Melilla es España... Melilla es Europa.»