Hannou Allali Maamar ‹ › La primera mujer médica de Marruecos, Hennou Allali Maamar, falleció el pasado sábado a los 84 años. Nacida en 1942 en Oulmès, se graduó en Rabat en 1961 con un título en medicina general, antes de especializarse en ginecología en la Facultad de Medicina y Farmacia de Montpellier, hasta 1971. Su padre, un firme defensor de la educación para todos, fue un gran apoyo en su formación. Además, un médico hospitalario en Fez la inspiró a seguir este camino profesional. El exilio de Mohammed V a Madagascar en 1953 y su posterior regreso, que aceleró la independencia de Marruecos, marcaron profundamente a Hennou Allali Maamar, despertando en ella una conciencia política temprana. Este despertar definió su compromiso con las causas sociales, especialmente en la educación de las niñas en áreas rurales. Durante su etapa universitaria, militó en la Unión Nacional de Estudiantes de Marruecos (UNEM). Más tarde, Hennou Allali Maamar se integró en el comité central del Partido del Progreso y del Socialismo (PPS) y formó parte de su consejo de la presidencia. Como exmiembro del Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH), esta madre de seis hijos se dedicó a la acción asociativa tras su retiro del servicio público, contribuyendo significativamente a combatir el abandono escolar entre las niñas. En 2005, fundó la Fundación Illy, que impulsa iniciativas en la región de Oulmès con el apoyo de organismos gubernamentales, instituciones y particulares. Gracias a su labor, numerosas escolares de entre 7 y 12 años reciben apoyo integral. La Dra. Allali Maamar siempre creyó que la salud y la educación son fundamentales para el desarrollo humano, sin excluir al mundo rural. El Partido del Progreso y del Socialismo rindió homenaje a la Dra. Allali Maamar, destacando sus cualidades profesionales y humanas. La describieron como una médica «respetada, reconocida por su competencia y su dedicación ejemplar a la salud pública», una profesional que «cumplió su misión humanitaria con gran devoción, colocando el bienestar y la dignidad del ciudadano en el centro de sus preocupaciones».