DR ‹ › En los últimos días, las autoridades marroquíes han puesto en marcha un plan nacional proactivo para mitigar los efectos de las alteraciones climáticas y las inundaciones que están afectando a varias regiones del país. Estas medidas llegan en un momento crítico, ya que los niveles de los ríos y cursos de agua han alcanzado cifras récord. Según el portavoz del Ministerio del Interior, las operaciones de evacuación preventiva han permitido trasladar, desde esta mañana, a un total de 108,423 personas en las provincias afectadas. La provincia de Larache es la más afectada, con 81,709 personas evacuadas, especialmente en Ksar El Kebir, donde aproximadamente el 85 % de los habitantes afectados han abandonado sus hogares, ya sea a través de operaciones organizadas o por sus propios medios. Las evacuaciones también han impactado a 14,133 personas en la provincia de Kenitra, 9,728 en Sidi Kacem y 2,853 en Sidi Slimane. El portavoz también indicó que las Fuerzas Armadas Reales han sido desplegadas en coordinación con el Ministerio del Interior y otros actores para asegurar y facilitar las operaciones de evacuación. Se han movilizado importantes recursos logísticos y humanos con este fin. Por otro lado, el Ministerio del Interior ha asegurado que los servicios competentes continúan apoyando a las poblaciones afectadas mediante la creación de refugios y zonas de acogida, ofreciendo así una ayuda crucial para mitigar los efectos de esta situación excepcional. Estas medidas se están tomando mientras las previsiones meteorológicas anuncian lluvias intensas que podrían alcanzar los 150 mm en algunas áreas, con el riesgo de provocar crecidas sin precedentes, especialmente en la presa de Oued El Makhazine, donde el nivel del agua ha aumentado considerablemente. Ante el aumento de los riesgos, el Ministerio del Interior ha instado a los residentes de varias localidades de la provincia de Larache, incluyendo Ksar El Kebir, Souaken y Oulad Ouchih, así como la zona industrial y los alrededores de la desembocadura del río Loukkos, a seguir estrictamente las instrucciones de las autoridades y evacuar inmediatamente si es necesario para preservar vidas.