DR ‹ › Dos meses después de haber presentado sus cartas credenciales al presidente argelino Abdelmadjid Tebboune, el embajador de Venezuela en Argelia, Imad Saab Saab, visitó los campamentos de Tinduf. Allí, entregó sus credenciales como embajador ante el Frente Polisario. Tras reunirse con el líder del Polisario, Brahim Ghali, el diplomático venezolano informó a los medios que las conversaciones se centraron en «la relación entre Venezuela y la República Saharaui, así como en la situación geopolítica y los desarrollos en Venezuela». El embajador también sostuvo un encuentro con el «ministro de Asuntos Exteriores» del movimiento separatista, Mohamed Salem Beissat, destacando que las discusiones giraron en torno a «las relaciones diplomáticas, culturales e históricas, así como a los ámbitos de cooperación entre ambos países». Esta acción de Caracas se produce en un momento crítico para el país. Hace solo unas semanas, las autoridades estadounidenses detuvieron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa en el palacio presidencial. Ambos enfrentan un juicio en Estados Unidos por cargos de «terrorismo relacionado con las drogas», «tráfico de drogas» y «posesión de armas pesadas». En consecuencia, la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, ha asumido la presidencia interina y ha expresado su disposición a abrir un diálogo con Estados Unidos. Este último presiona a Caracas para que corte sus lazos petroleros con sus principales rivales, especialmente China y Rusia. Por otro lado, el Frente Polisario también enfrenta un momento delicado. Washington lo insta a negociar con Marruecos basándose en el plan de autonomía, con el objetivo de resolver el conflicto del Sahara Occidental.