DR ‹ › El Ministerio de Transición Energética y Desarrollo Sostenible ha afirmado que el suministro de productos petroleros en el mercado nacional se mantiene estable y controlado, a pesar de las condiciones climáticas excepcionales que Marruecos ha enfrentado en las últimas semanas. Estas condiciones han afectado especialmente la actividad en algunos puertos, retrasando la descarga de barcos que transportan productos energéticos. En un comunicado, el ministerio ha indicado que ha puesto en marcha una estrecha coordinación entre actores públicos y privados, adoptando un enfoque proactivo para garantizar la continuidad del suministro y superar las limitaciones logísticas impuestas por los fenómenos meteorológicos. Según esta misma fuente, el stock nacional actual supera las 617,000 toneladas de productos petroleros, un volumen considerado suficiente para satisfacer las necesidades del mercado a corto plazo. Además, hay barcos que transportan más de un millón de toneladas adicionales en espera de ser descargados, listos para ser atendidos tan pronto como las condiciones climáticas lo permitan. El ministerio destaca que sus servicios realizan un seguimiento constante de los niveles de stock y de las cargas en espera en los puertos, en coordinación con los profesionales del sector. También se han implementado medidas preventivas, como el censo de instalaciones y estaciones de servicio temporalmente cerradas en áreas afectadas por las inundaciones, con el fin de prevenir cualquier riesgo para la seguridad y el medio ambiente. Las autoridades subrayan que la situación permanece controlada gracias al fortalecimiento de los stocks y a la movilización de mecanismos de vigilancia. Un equipo dedicado asegura un seguimiento continuo de la situación y una respuesta inmediata ante cualquier cambio, mientras que el Laboratorio Nacional de Energía y Minas mantiene una guardia para controlar la calidad de los productos y facilitar las operaciones portuarias. El ministerio recuerda, finalmente, que estas medidas forman parte de la experiencia acumulada por Marruecos durante más de 35 años en la gestión de los efectos del cambio climático, asegurando que la comunicación continuará en función de la evolución de la situación.