DR DR ‹ › En los últimos días, las imágenes de árboles caídos han avivado las acusaciones de una supuesta tala masiva en el bosque de Maâmora. Sin embargo, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques ha desmentido estas afirmaciones, atribuyendo los daños a los fuertes vientos y las inclemencias meteorológicas que azotaron varias provincias a principios de febrero de 2026. Según un comunicado de este organismo público, estos fenómenos climáticos provocaron la caída o el arranque de cientos de árboles en las provincias de Kénitra, Sidi Slimane, Sidi Kacem, Khémisset y Rabat. En esta última, se reportaron 594 árboles de diversas especies, como alcornoques, pinos, eucaliptos, acacias y tuyas, gravemente dañados. En Kénitra, un censo preliminar indica que 520 árboles resultaron afectados, y también se han registrado daños en las áreas circundantes. Las intervenciones observadas en algunos perímetros, asegura la Agencia, se han limitado a operaciones de seguridad, como el despeje de troncos caídos en los caminos, la prevención de riesgos para los usuarios y la reducción de amenazas fitosanitarias asociadas a la madera debilitada. Estos trabajos, aclara la entidad, se enmarcan dentro de los protocolos habituales de gestión tras eventos climáticos extremos y no constituyen una campaña de explotación forestal. El bosque de Maâmora, el mayor alcornoque del mundo, representa un desafío ecológico significativo. Su gestión se basa en planes de ordenación destinados a asegurar la regeneración de los rodales, proteger la biodiversidad y adaptarse a los efectos del cambio climático.