Vox refuerza su influencia en la escena política española al imponer al Partido Popular (PP) el controvertido principio de «prioridad nacional» en su acuerdo de gobernanza en Extremadura. Una influencia en las regiones autónomas que podría servir de trampolín para el ámbito nacional. DR ‹ › En España, Vox continúa consolidándose frente a su principal rival, el Partido Popular (PP). El acuerdo firmado ayer entre estas dos formaciones para distribuir los cargos clave en la presidencia de la región autónoma de Extremadura ejemplifica el ascenso del partido de extrema derecha en la política española. Para asegurar la presidencia a la representante del PP, Vox exigió a su aliado la inclusión del principio de «prioridad nacional» en su pacto de gobernanza. Según el punto 6 del acuerdo PP-Vox, «se instaurará un sistema de acceso a la vivienda social y a los alquileres subvencionados, basado en el principio de prioridad nacional y conforme a la legislación vigente, garantizando una asignación prioritaria de los recursos públicos a las personas que tengan un vínculo real, duradero y verificable con el territorio». Este vínculo se fundamenta principalmente en la inscripción como residente en Extremadura, con un mínimo de diez años para la adquisición de una vivienda y de cinco años para el alquiler. También se consideran otros criterios, como la situación laboral o la presencia de familiares de primer grado residiendo en la región. El principio de «prioridad nacional» también se menciona en el capítulo 7 del acuerdo y se aplica al «acceso a todas las ayudas, subvenciones y prestaciones públicas». La prioridad se otorga «a las personas que tengan un vínculo real, duradero y verificable con el territorio». El texto no menciona explícitamente a los ciudadanos extranjeros en estas disposiciones, señala un medio público ibérico. Una influencia de Vox con miras nacionales Vox condiciona su apoyo al PP a la adopción de políticas estrictas, que incluyen la reducción de las ayudas sociales a los inmigrantes, el rechazo a acoger menores no acompañados, así como la suspensión de los programas de enseñanza del idioma árabe y de la cultura marroquí, ya interrumpidos desde el inicio del curso escolar 2025-2026 en algunas regiones como Madrid y Murcia. Este pacto ha reavivado las tensiones políticas, especialmente durante el debate de este miércoles en la Cámara de Representantes. El jefe del gobierno, Pedro Sánchez, denunció una «medida racista», «inhumana» y «xenófoba», mientras que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, replicó acusando al Primer Ministro de «corrupción» e «incompetencia». Lo que se juega en Extremadura no es más que el último episodio que ilustra la creciente influencia de Vox sobre el PP. Un escenario ya observable en varias comunidades autónomas y que podría, a largo plazo, extenderse a nivel nacional. El martes, Vox presentó además en la Cámara de Representantes una propuesta de ley no vinculante sobre la «prioridad nacional», aumentando aún más la presión sobre el Partido Popular.