El partido de extrema derecha español, Vox, ha exigido el cierre del centro para menores extranjeros no acompañados de La Purísima, en Melilla, y ha pedido que estos jóvenes sean devueltos a Marruecos. En la última sesión de la asamblea local, Vox se destacó como el único partido que votó en contra del contrato de mantenimiento del centro, mostrando así su oposición a respaldar su continuidad política y financiera, según informaron los medios españoles. «Como diputado de Vox en la asamblea, me niego a gastar un solo euro para prolongar las actividades del centro La Purísima. Pedimos un cierre organizado, el retorno de los menores a sus familias, y una prioridad absoluta para las necesidades sociales de Melilla. Es una cuestión de lógica y justicia.» José Miguel Tasende - Vox Melilla Esta postura sitúa a Vox en contradicción con los compromisos internacionales de España, especialmente aquellos vinculados a la protección de los derechos del niño. Estos acuerdos obligan a los países firmantes, incluida España, a asegurar el interés superior del menor, sin importar su nacionalidad o estatus legal. El partido defiende su posición argumentando que el centro no responde al interés superior de los menores ni a las necesidades reales de la ciudad. Según Vox, el modelo actual solo prolonga la estancia de estos jóvenes y facilita su traslado a la península ibérica al alcanzar la mayoría de edad. Vox sostiene que mantener este centro masivo dificulta el retorno de los menores a sus entornos familiares, mientras consume recursos humanos y económicos que, según el partido, deberían destinarse a los ciudadanos de Melilla. Por otro lado, el Ministerio de Políticas Sociales ha defendido el contrato, destacando que «asegura el empleo continuo de 130 miembros del personal y proporciona la atención necesaria a cerca de un centenar de menores».