Desde su creación, el Festival Internacional de Cine de Marrakech (FIFM) «se ha consolidado como un espacio de diálogo y descubrimiento, un punto de encuentro donde las culturas se cruzan y los talentos emergen», afirmó el príncipe Moulay Rachid, presidente de la Fundación del Festival. En un comunicado publicado en el sitio oficial del FIFM con motivo de su 22ª edición, que se celebrará del 28 de noviembre al 6 de diciembre de 2025, el príncipe destacó que «en poco más de dos décadas, el Festival ha logrado posicionar a Marruecos en el mapa de los grandes encuentros cinematográficos internacionales», con un enfoque especial en las nuevas voces del cine. Este compromiso se refuerza con el lanzamiento de los Programas Atlas, que incluyen los Talleres del Atlas, la Estación Atlas, la Distribución Atlas y la Prensa Atlas, reflejando la voluntad de la Fundación de apoyar a las nuevas generaciones de creadores del séptimo arte. En este contexto, Moulay Rachid señaló que los Talleres del Atlas se han convertido en un espacio privilegiado para los talentos emergentes de Marruecos, del mundo árabe y de toda África. La edición de 2025 marca la creación de las Reuniones de Distribución Atlas, que reunirán a sesenta profesionales del sector. Además, «el Festival rinde este año homenaje a cuatro figuras excepcionales: la actriz marroquí Raouia, cuyo recorrido ilustra la vitalidad de nuestra escena nacional; la actriz estadounidense Jodie Foster, ícono del cine mundial; el actor egipcio Hussein Fahmy, leyenda del cine árabe; y el cineasta mexicano Guillermo del Toro, maestro visionario de los relatos contemporáneos», indicó Moulay Rachid. En cuanto al Jurado, presidido por el director coreano Bong Joon Ho, representa la exigencia artística y la diversidad cultural del festival. Finalmente, «Conversaciones sigue siendo un momento privilegiado de transmisión y cercanía» entre el público y las figuras destacadas del cine. Subrayando que el FIFM 2025 se inaugura en un mundo en constante cambio, donde el cine sigue siendo un referente esencial, el príncipe expresó su deseo de que esta edición refuerce «la capacidad de los pueblos para encontrarse, dialogar y construir juntos un mundo más justo, más solidario y más iluminado».